Un tirón de cable le dañó la columna para siempre: el director de 'El exorcista' ignoró los gritos de dolor de la actriz
por Sergio Negrete

Ellen Burstyn advirtió que una escena podía lastimarla, pero William Friedkin decidió continuar con el rodaje.

Hollywood tiene una larga historia de accidentes ocurridos durante la filmación de escenas peligrosas. Antes de que los efectos digitales permitieran recrear casi cualquier situación, los actores debían enfrentarse a explosiones reales, caídas y complejos mecanismos que podían fallar en cualquier momento. Algunas de aquellas experiencias terminaron convirtiéndose en anécdotas famosas, mientras otras dejaron consecuencias físicas que sus protagonistas nunca consiguieron superar.

En El exorcista, durante los años setenta, William Friedkin decidió llevar el realismo cinematográfico hasta sus límites. Quería que el público sintiera auténtico miedo y que cada reacción de los personajes resultara convincente. Para conseguirlo utilizó efectos especiales mecánicos, temperaturas extremas y métodos de dirección que posteriormente serían cuestionados por sus propios actores. Una de las escenas más recordadas de aquella producción terminó con una mujer gritando de dolor frente a las cámaras, mientras el director continuaba grabando.

Ellen Burstyn sufrió una grave lesión durante el rodaje de 'El exorcista'

Burstyn interpretó a Chris MacNeil, una actriz que presencia cómo su hija es consumida por una presencia demoníaca. Durante una de las secuencias más violentas, Regan golpea a su madre con una fuerza sobrenatural y la arroja al otro extremo del dormitorio. Para conseguir el efecto, el equipo instaló un arnés oculto alrededor de la cintura de Burstyn, conectado a un cable que un especialista debía jalar desde fuera del encuadre.

El mecanismo parecía sencillo, pero durante los ensayos la actriz comenzó a preocuparse por la fuerza con la que estaba siendo arrastrada. Según contó años después en el documental "The Fear of God", advirtió a Friedkin que el tirón podía lastimarla. El director respondió que necesitaba que la escena pareciera real y finalmente le dijo al encargado del efecto que redujera la intensidad. Sin embargo, Burstyn recordó haber visto un intercambio de miradas entre ambos que le hizo sospechar que ocurriría lo contrario.

El director siguió grabando mientras la actriz gritaba de dolor

Cuando comenzó la siguiente toma, el especialista Marcel Vercoutere accionó el mecanismo con tanta fuerza que Ellen Burstyn cayó violentamente sobre la parte baja de la espalda. La actriz sintió un dolor insoportable y comenzó a gritar. Lo que debía ser una reacción interpretada se había convertido en un accidente real.

En una entrevista con The Guardian de 2018, Burstyn recordó que esperaba escuchar al director ordenar que detuvieran la grabación. Sin embargo, vio cómo Friedkin indicaba al director de fotografía, Owen Roizman, que acercara la cámara para registrar mejor su reacción. La actriz terminó exigiendo que dejaran de filmar mientras seguía tendida en el suelo.

Aquella toma fue utilizada en el montaje final de El exorcista. El grito de Chris MacNeil que escuchan los espectadores corresponde al dolor auténtico que experimentó Burstyn durante el accidente. En una entrevista concedida a Yahoo Entertainment, la actriz recordó que se había enfurecido con Friedkin por aprovechar aquel momento, aunque posteriormente reconoció que seguía admirando su talento como cineasta.

El director ofreció una versión diferente. Friedkin admitió que Burstyn había sufrido dolor, pero rechazó que se tratara de una lesión grave. En declaraciones publicadas en 2018 sostuvo que, si hubiera utilizado menos fuerza, probablemente habría tenido que repetir la escena varias veces. Su explicación contrastaba con los recuerdos de la actriz, quien aseguró que las consecuencias físicas habían continuado acompañándola mucho después del estreno.

La actriz pasó semanas usando muletas y sufrió molestias durante el resto de su vida

El accidente dejó a Burstyn con una lesión importante en la zona del cóccix. Durante una entrevista con Terry Gross para el programa Fresh Air de NPR, explicó que pasó entre dos y tres semanas utilizando muletas, que dejaba a un lado únicamente cuando tenía que aparecer frente a la cámara.

Aunque algunas versiones aseguran que sufrió una fractura de columna, la propia actriz aclaró que no se había roto ningún hueso. El impacto le provocó una fuerte contusión en el cóccix y, posteriormente, la formación de tejido cicatricial que continuó causándole molestias durante décadas. Reconoció que nunca imaginó que una caída durante un rodaje pudiera afectar su salud durante tanto tiempo.

La película de Friedkin obtuvo diez nominaciones al Oscar y ganó dos estatuillas, por Mejor Guion Adaptado y Mejor Sonido. Su éxito la convirtió en un referente del cine de terror, aunque también dejó una historia de rodaje marcada por accidentes y métodos que hoy generan controversia.

Más de cincuenta años después, en septiembre de 2026, Ellen Burstyn volvió a recordar el accidente durante el Festival de Venecia, donde recibió el León de Oro honorífico por su trayectoria. A sus 93 años, reconoció el enorme talento de Friedkin, pero también recordó que era un director dispuesto a llevar las cosas al extremo para conseguir una toma. Aquella escena, que dura apenas unos segundos en pantalla, terminó dejando una huella que la acompañó durante buena parte de su vida.

Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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