Robert De Niro ha pasado más de cinco décadas interpretando a algunos de los personajes más famosos del cine. Desde Travis Bickle en Taxi Driver hasta Jimmy Conway en Buenos muchachos y Vito Corleone en El padrino II, el actor construyó una carrera que le permitió ganar dos premios Oscar y convertirse en una leyenda de Hollywood. Pero su fortuna también está relacionada con negocios que comenzaron mucho antes de que las celebridades acostumbraran lanzar sus propias marcas.
Mientras otros famosos han apostado por perfumes, bebidas alcohólicas o productos que llevan sus nombres, De Niro eligió un camino diferente. Su interés por la gastronomía lo llevó a asociarse con un chef japonés que tenía un pequeño restaurante en Beverly Hills. Lo que comenzó como una invitación para abrir otro establecimiento terminó convirtiéndose en una compañía internacional con presencia en hoteles, restaurantes y residencias de lujo.
Nobu, el imperio de 46 hoteles que Robert De Niro construyó junto a un chef japonés
La empresa es Nobu Hospitality, una marca fundada por Robert De Niro, el chef Nobu Matsuhisa y el productor Meir Teper. En 2026, su cartera internacional alcanzó los 46 proyectos hoteleros, 57 restaurantes y 20 desarrollos residenciales. La cifra de hoteles incluye propiedades abiertas y otras que todavía se encuentran en distintas etapas de desarrollo, por lo que no significa que el actor sea propietario individual de todos esos establecimientos.
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La historia comenzó en 1988, cuando De Niro visitó el restaurante Matsuhisa de Beverly Hills acompañado por el director Roland Joffé. El actor quedó impresionado con la cocina del chef japonés, especialmente con su famoso bacalao negro marinado en miso. Después de aquella cena decidió proponerle que abrieran juntos un restaurante en Nueva York, donde consideraba que una propuesta gastronómica como aquella podía tener mucho éxito.
Matsuhisa rechazó inicialmente la invitación. Su restaurante apenas llevaba un año funcionando y prefería concentrarse en consolidar el negocio antes de aventurarse en otra ciudad. De Niro esperó cuatro años para volver a hacerle la propuesta, un gesto que terminó convenciendo al cocinero de que su interés era genuino. En 1994 finalmente abrieron Nobu en el barrio de TriBeCa, junto al productor Meir Teper y el restaurantero Drew Nieporent.
De un restaurante en Nueva York a una cadena internacional de hoteles de lujo
El restaurante conquistó rápidamente a clientes de alto poder adquisitivo y celebridades que buscaban probar la cocina japonesa de Matsuhisa, influida también por los sabores que había conocido durante su estancia en Perú. Sus platillos comenzaron a ganar popularidad y pronto llegaron nuevas sucursales a ciudades como Londres y Malibú. De Niro había conseguido participar en un negocio exitoso sin necesidad de convertir su apellido en el principal atractivo.
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El siguiente paso fue mucho más ambicioso. En 2013, Nobu Hospitality inauguró su primer hotel dentro del Caesars Palace de Las Vegas, trasladando la experiencia de sus restaurantes al mundo del hospedaje. La propiedad combinaba habitaciones de lujo, interiores diseñados por David Rockwell y un restaurante donde los huéspedes podían disfrutar de los platillos característicos de Matsuhisa. La idea funcionó y comenzaron a desarrollarse establecimientos en otros destinos internacionales.
La expansión llegó también a México. En abril de 2019 abrió Nobu Hotel Los Cabos, un complejo frente al océano Pacífico que combina arquitectura contemporánea, gastronomía japonesa y espacios de descanso. La propiedad cuenta con aproximadamente 200 habitaciones y suites, además de albercas, un spa y un restaurante Nobu. Aunque forma parte de la marca que cofundó De Niro, el hotel pertenece al grupo RCD Hotels, una muestra de cómo funciona su modelo de alianzas con desarrolladores y propietarios locales.
El negocio de Robert De Niro seguirá creciendo en el Caribe y otros destinos
El actor también tiene experiencia en proyectos independientes de hotelería. En 2008 participó en la creación de The Greenwich Hotel, un establecimiento de 88 habitaciones ubicado en TriBeCa, el mismo barrio donde había comenzado su aventura gastronómica. Su interés por desarrollar negocios en esta zona también lo llevó a impulsar restaurantes y proyectos culturales, incluido el Festival de Cine de Tribeca, que cofundó después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Los planes de Nobu Hospitality continúan extendiéndose. La compañía prepara nuevos hoteles y residencias en destinos como Barbuda, Maldivas y Egipto, mientras desarrolla otros proyectos en Europa y Estados Unidos. En septiembre de 2026 también anunció su llegada a Puerto Rico, con un hotel de 50 habitaciones en San Juan cuya apertura está prevista para 2028. La estrategia que comenzó con aquella cena de 1988 conserva una característica: el protagonista de la marca es Nobu Matsuhisa y su propuesta gastronómica.