Fue protagonista de una de las películas más importantes del cine, trabajó durante más de cinco décadas y recibió ocho nominaciones al Oscar. Sin embargo, nunca consiguió ganar por una de sus actuaciones.
Leonardo DiCaprio tuvo que esperar más de veinte años para ganar su primer Oscar. Durante mucho tiempo, las bromas sobre sus nominaciones fallidas se convirtieron en una tradición entre los aficionados al cine, especialmente después de que perdiera por películas como El aviador, Diamante de sangre y El lobo de Wall Street. Finalmente, en 2016, su actuación en El renacido terminó con aquella racha y le permitió subir al escenario para recibir la estatuilla que tanto se le había escapado.
Pero Hollywood tiene historias todavía más sorprendentes. Una de sus figuras más importantes acumuló ocho nominaciones al premio de Mejor Actor a lo largo de 44 años y nunca consiguió ganarlo. Su carrera incluyó más de cien producciones, personajes históricos inolvidables y colaboraciones con algunos de los cineastas más destacados del siglo XX. Incluso protagonizó una película que obtuvo siete premios de la Academia, aunque ninguno fue para él. Su nombre quedó asociado a un récord que demuestra lo impredecibles que pueden ser los Oscar.
Peter O'Toole protagonizó una obra maestra y perdió su primer Oscar
El actor detrás de esta historia es Peter O'Toole, nacido en Irlanda en 1932 y fallecido en 2013, a los 81 años. Su trayectoria comenzó en el teatro británico, donde desarrolló una carrera que pronto llamó la atención de la industria cinematográfica. Tras algunas participaciones en películas, consiguió el papel que cambiaría su vida: interpretar al oficial británico T. E. Lawrence en Lawrence de Arabia, dirigida por David Lean y estrenada en 1962.
La película se convirtió en un acontecimiento cinematográfico y ganó siete premios Oscar, incluidos Mejor Película y Mejor Director. O'Toole, cuya interpretación lo transformó en una estrella internacional, recibió su primera nominación como Mejor Actor. Sin embargo, aquella noche la Academia prefirió a Gregory Peck por Matar a un ruiseñor. Fue el comienzo de una serie de derrotas que lo acompañaría durante prácticamente toda su carrera.
Dos años después volvió a competir gracias a Becket, donde interpretó al rey Enrique II de Inglaterra junto a Richard Burton. Tampoco ganó: la estatuilla fue para Rex Harrison por Mi bella dama. Más adelante regresaría al mismo personaje histórico en El león en invierno, de 1968, compartiendo créditos con Katharine Hepburn. Esa película le consiguió su tercera nominación, pero el Oscar terminó en manos de Cliff Robertson por Charly.
Ocho nominaciones al Oscar y un récord que ningún actor quería tener
Las oportunidades continuaron llegando. O'Toole fue nominado por Adiós, Mr. Chips, La clase dirigente, Profesión: el especialista y Mi año favorito. En cada ocasión apareció entre los candidatos a Mejor Actor, enfrentándose a intérpretes como John Wayne, Marlon Brando, Robert De Niro y Ben Kingsley, quienes terminaron llevándose las respectivas estatuillas.
La octava nominación llegó mucho después, gracias a Venus en 2006, una comedia dramática en la que interpretó a Maurice, un veterano actor cuya vida cambia cuando conoce a una joven llamada Jessie. Tenía 74 años cuando volvió a competir por el Oscar, pero esa vez ganó Forest Whitaker por El último rey de Escocia. Con ello, O'Toole alcanzó una marca histórica: ocho nominaciones como Mejor Actor sin conseguir ningún premio competitivo.
Durante años fue el intérprete con más nominaciones al Oscar sin ganar por actuación. En 2021, Glenn Close igualó su marca al recibir su octava candidatura por Hillbilly: Una elegía rural. Ambos comparten actualmente ese registro de ocho nominaciones interpretativas sin victorias competitivas, aunque las de O'Toole pertenecen exclusivamente a la categoría de Mejor Actor Protagonista.
El Oscar que Peter O'Toole estuvo a punto de rechazar
La Academia decidió reconocer su trayectoria en 2003, cuando le anunció que recibiría un Oscar honorífico. Para entonces acumulaba siete nominaciones sin ganar y tenía 70 años. Sin embargo, su primera reacción fue bastante inesperada: escribió una carta solicitando que pospusieran el homenaje hasta que cumpliera 80. O'Toole todavía esperaba conseguir una estatuilla por una actuación y no quería que aquel reconocimiento fuera interpretado como el final de su carrera.
Finalmente aceptó el premio y asistió a la ceremonia del 23 de marzo de 2003. Durante su discurso bromeó sobre su fama de eterno nominado, celebrando que por fin tenía una estatuilla para llevarse a casa. O'Toole continuó trabajando durante sus últimos años, con participaciones en producciones como Troya, donde interpretó al rey Príamo junto a Brad Pitt, y la serie Los Tudor. Falleció el 14 de diciembre de 2013, dejando una filmografía que algunas bases de datos contabilizan en 102 producciones, dependiendo de los criterios utilizados