Disney+ se ha convertido en ese lugar donde cabe prácticamente todo. Desde cuentos clásicos como La sirenita y La Cenicienta, hasta universos mucho más oscuros y adultos como Alien, el octavo pasajero o las epopeyas futuristas de Avatar de James Cameron. La plataforma de la Casa del Ratón se ha convertido en una especie de sitio donde conviven la nostalgia, los blockbusters y las apuestas más arriesgadas.
Y justo ahí es donde ocurre algo curioso. Porque no todas las superproducciones nacieron para triunfar en taquilla. Algunas llegaron demasiado pronto, otras fueron mal entendidas y unas más simplemente chocaron con un público que no estaba listo. Disney lo sabe, y por eso, de vez en cuando, rescata títulos que merecen una segunda oportunidad.
La mega producción que Disney+ acaba de rescatar
La película es TRON: Ares, la más reciente entrega de la mítica saga de ciencia ficción. Un blockbuster protagonizado por Jared Leto que, pese a su ambición, fracasó en taquilla, sin lograr recaudar los 180 millones de dólares que costó producirla.
Hollywood Reporter
Ahora, meses después de su caída en cines, Disney+ la suma a su catálogo, apostando a que el streaming haga lo que la taquilla no pudo: encontrarle su público.
De lo qué va 'TRON: Ares'
La historia gira en torno a Ares, un programa de inteligencia artificial altamente sofisticado que es enviado al mundo real en una misión extremadamente peligrosa. No se trata solo de un viaje entre universos digitales, sino de el primer contacto directo de la humanidad con una entidad de IA avanzada.
Tomatazos
Este punto es clave. Aunque lo tiene, TRON: Ares no busca únicamente deslumbrar con luces de neón y paisajes digitales, sino plantear una pregunta inquietante: ¿qué ocurre cuando una inteligencia creada dentro de un sistema artificial cruza la frontera hacia nuestro mundo?
La película juega con la idea del choque entre dos realidades. El código frente a lo humano. La lógica pura frente a la emoción. Y en medio de todo, un protagonista que no pertenece del todo a ninguno de los dos lados.
Una franquicia que siempre fue adelantada a su tiempo
Desde su origen, TRON ha sido una saga peculiar. Nunca fue un éxito masivo inmediato, pero sí una referencia obligada dentro de la ciencia ficción. Visualmente es arriesgada, conceptualmente es ambiciosa y siempre se ha encontrado un paso adelante imaginando la relación entre humanos y tecnología.
TRON: Ares sigue esa línea. Tal vez por eso no conectó de inmediato con el gran público. No es una película fácil ni complaciente. Exige atención y cierta apertura a ideas más abstractas. Y eso, en un mercado saturado de fórmulas conocidas, suele jugar en contra de ella misma.
Hoy, lejos de la presión del estreno en cines, TRON: Ares puede respirar en Disney+. El espectador puede llegar sin expectativas ni comparaciones inmediatas y con la posibilidad de pausar, reflexionar y volver atrás cuando quiera. Es el contexto ideal para una historia que se apoya más en el concepto que en la pirotecnia constante.