Para la década de los 90 el nombre de Brad Pitt ya era reconocido en la industria del cine tras protagonizar filmes como Entrevista con el vampiro (1994), ¿Conoces a Joe Black? (1998) y Seven: los siete pecados capitales (1995), demostrando su nivel actoral y no solo eso, robándose el corazón y los suspiros de miles de personas, que con películas como Troya (2004) Pitt se posicionó en uno de los sex symbols más importantes del cine.
Pero antes de convertirse en todo un galán famoso y millonario de Hollywood, el actor tuvo que pasar por diversos trabajos, entre ellos como una botarga de pollo, anécdota que recuerda con humor y sin pena.
La vida de Brad Pitt antes de la fama
Brad Pitt es uno de los actores que formaron su carrera en la actuación desde cero, sin palancas y sin conexiones, tan solo era un jovencito que dejó sus estudios universitarios para perseguir su sueño en la ciudad de Los Ángeles con un presupuesto limitado pero decidido.
Pero antes de quedar en grandes proyectos, el actor se vio en la necesidad de aceptar todo tipo de empleos para poder pagar sus clases de actuación y sus gastos y uno de los trabajos que aceptó fue disfrazarse con una botarga de pollo para el restaurante “El pollo loco” en Sunset Boulevard y pararse para bailar y atraer clientes durante la apertura del establecimiento.
El inesperado trabajo que Pitt tuvo en la juventud
Esta información la confirmó durante una entrevista en The Ellen DeGeneres Show, quien le preguntó al actor de Guerra Mundial Z, si ese dato curioso sobre su pasado era verídico: “Sí, lo hice. Tenía que comer”, contestó entre risas en la entrevista.
Incluso aseguró que esa experiencia no la considera como algo de lo cual sentirse apenado, y que a pesar de que no recuerda cuánto le pagaron en ese entonces, si recuerda que recibió varios gestos obscenos.
No me avergüenzo en absoluto.
The Ellen DeGeneres Show
Incluso otros de sus empleos en su juventud fue como chófer de limusinas para bailarinas exóticas y repartidor de muebles. Sin duda, nos queda claro que Pitt es un ejemplo de superación y constancia. Jamás alguien se imaginaría que debajo de la botarga de un pollo emplumado se encontraba una de las próximas grandes estrellas de Hollywood y ganador al Oscar.