En las últimas décadas, el cine de ciencia ficción ha tenido un auge grandioso en las sagas de aventuras como Avatar, Avengers, Star Wars, Tron y El planeta de los simios, permitiendo que incluso algunas de ellas ostenten el récord de ser algunas de las películas más caras y complejas de la historia del cine. Sin embargo, ninguno de estos títulos logra el precio de una superproducción de 2022 que alcanzó un costo bruto de 584 millones de dólares, convirtiéndose en el proyecto cinematográfico más costoso jamás realizado hasta entonces.
Protagonizada por Chris Pratt y Bryce Dallas Howard, esta historia fue concebida como el cierre de una trilogía iniciada en 2015, que además llegó como un suceso cinematográfico muy esperado, en el que se reunió a antiguos personajes de con una nueva generación que, sostendría, una de las franquicias más exitosas del séptimo arte.
Un salto de fe que no valió la pena: la crítica destrozó la película
Universal Pictures
Para Universal Pictures, Jurassic World: Dominion representó una apuesta de un alto riesgo financiero, que finalmente consolidó a Jurassic Park -y la nueva trilogía independiente de la historia original; Jurassic World- de nueva cuenta en el gusto del público.
Originalmente, el presupuesto del filme estaba estimado en 185 millones de dólares, que ya de por sí era una cifra elevada pero dentro del estándar de las producciones de esta magnitud. Sin embargo, diversos factores durante su desarrollo y rodaje provocaron que sus costos aumentaran estratosféricamente.
Además la crisis sanitaria de Covid-19 fue uno de los obstáculos determinantes, ya que al haber cuarentenas obligatorias, los retrasos en la producción y la implementación de estrictos protocolos sanitarios elevaron considerablemente los gastos del rodaje sin precedentes en la industria.
Esto terminó costando 'Jurassic World: Dominion' por culpa de la pandemia
Universal Pictures
De acuerdo con reportes de medios como Forbes y The Guardian, el gasto total de producción ascendió a 584 millones de dólares, que tras ser compensada gracias a exenciones fiscales otorgadas por el gobierno británico debido a la crisis sanitaria, redujo el costo neto para el estudio a aproximadamente 465 millones de dólares.
Para la crítica, sin embargo, el esfuerzo no valió la pena ya que la cinta fue criticada de forma sumamente negativa alcanzando apenas un 29% de aprobación entre la audiencia. En su recepción acumuló mil millones de dólares en taquilla mundial, colocándose como una de las películas más vistas de esa temporada, pero que no logró su cometido.