Para muchos, Scarlett Johansson sigue siendo sinónimo de acción. Black Widow salvando el mundo en Los Vengadores, persecuciones futuristas en Lucy o estética cyberpunk en Ghost in the Shell. Explosiones, peleas coreografiadas y personajes que casi nunca se quiebran.
Pero reducir a Johansson a ese molde es quedarse muy corto. Porque lejos del cine de acción, la actriz ha demostrado tener una sensibilidad brutal para historias íntimas, incómodas y profundamente humanas. Películas donde no hay villanos claros ni finales reconfortantes, solo personas intentando sobrevivir emocionalmente. Y en Netflix hay una cinta que lo deja clarísimo.
Un retrato dolorosamente honesto
La película es Historia de un matrimonio, escrita y dirigida por Noah Baumbach, conocido por retratar relaciones humanas con una mezcla muy particular de crudeza y sensibilidad, como ya había hecho en Frances Ha.
Netflix
La historia sigue a Charlie y Nicole, un dramaturgo y una actriz que alguna vez fueron inseparables. Se admiran, se respetan e incluso se siguen queriendo. Pero eso ya no es suficiente. Las diferencias que antes parecían pequeñas se volvieron imposibles de ignorar y ambos aceptan que separarse es la única salida.
El problema es que no están solos. Tienen un hijo pequeño, y cada decisión que toman lo afecta directamente.
El divorcio como campo de batalla
A partir de ahí, la película se adentra en el proceso legal con una frialdad demoledora. Abogados, juzgados, papeles interminables y conversaciones que pasan de lo cordial a lo devastador en segundos. Lo que alguna vez fue una relación íntima se convierte en una guerra.
Netflix
Charlie quiere quedarse en Nueva York, donde ha construido su carrera teatral. Nicole, en cambio, ve una oportunidad profesional en Los Ángeles, con un papel en televisión que podría cambiarlo todo. Ninguno está equivocado y justo por eso todo duele más.
Scarlett Johansson, sin armadura
La actuación Johansson es impresionante. Aquí no hay trajes de cuero ni posturas heroicas. Hay inseguridad, frustración, enojo y una tristeza que se muestra en cada gesto. Su Nicole es una mujer tratando de recuperar una voz que siente haber perdido.
Frente a ella, Adam Driver construye un Charlie lleno de contradicciones. Un hombre que se cree razonable, pero que no siempre sabe escuchar. Que ama a su hijo, pero que no sabe cómo ceder. Su dolor no es ruidoso y eso lo hace devastador.
Una película que no ofrece consuelo fácil
Historia de un matrimonio no intenta decirte quién tiene la razón. No te lleva de la mano hacia un final tranquilizador. Te muestra el proceso tal como es: agotador, injusto, confuso y emocionalmente demoledor.
Hay momentos de humor incómodo y Ppqueños respiros. Pero incluso esos llegan cargados de melancolía. Porque cuando el amor se transforma en trámite, ya nada vuelve a ser igual.
Si buscas una película para pasar el rato, esta no es. Pero si estás dispuesto a enfrentarte a una historia profundamente humana, Historia de un matrimonio es una experiencia imprescindible.