A finales del siglo XX, el anime amplió su presencia en Occidente gracias a distintas series televisivas -como Pokemon, Dragon Ball, Digimon y One Piece- pero su reconocimiento como cine un alto nivel artístico llegó hasta muy tarde. La animación dominante estaba encabezada por estudios como Walt Disney Animation Studios y DreamWorks Animation, cuyas producciones respondían a un tipo de narración muy específica, en la que se reafirmaban ciertos valores, estereotipos y tramas una y otra vez.
El anime, en contraste, ofrecía relatos más densos y cuyas referencias eran sumamente brutales y específicas hacia la mística japonesa, temas filosóficos como la existencia y la ambigüedad de la moral humana.
La película de Hayao Miyazaki que nos enseñó sobre el desapego y la amistad
Studio Ghibli
Sin embargo para el nuevo milenio las cosas cambiaron, ya que en 2001 se estrenó El viaje de Chihiro -dirigida por Hayao Miyazaki y producida por Studio Ghibli- que rápidamente se convirtió en una de las películas animadas más taquilleras de la temporada -además de la más taquillera en la historia de Japón-, superando incluso a Titanic en el mercado local. Su éxito no fue exclusivamente comercial, y obtuvo el Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín en 2002, ganando el Premio Oscar a Mejor película animada, al año siguiente.
La historia sigue a Chihiro Ogino, quien es una niña de diez años que, durante una mudanza, queda atrapada en un mundo habitado por espíritus y tras la transformación de sus padres en cerdos, debe sobrevivir para rescatarlos. Así, encuentra trabajo en una casa de baños administrada por la bruja Yubaba, quien a su vez lleva a Chihiro a un viaje de iniciación mediante el que la protagonista pasa de la dependencia y el miedo a la autonomía y la determinación, rescatando así a su familia.
Por lo tanto, la transformación de Chihiro no responde solo a un esquema heroico tradicional, sino a un crecimiento psicológico y personal en que su cultura y linaje tienen un gran peso que aportar.
Por qué 'El viaje de Chihiro' fue egida la mejor película del siglo XXI
Studio Ghibli
Desde el punto de vista temático, la película integra elementos del folclore japonés y el sintoísmo, donde los espíritus (kami) habitan espacios naturales y objetos. Sin embargo, también incorpora una crítica contemporánea al consumismo y la contaminación ambiental, visible en escenas como la del "espíritu del río", que representa la degradación ecológica y remarcan la postura que Miyazaki ha señalado en entrevistas sobre que la obra no fue concebida como una alegoría cerrada a temáticas familiares, sino como un retrato del tránsito hacia la madurez en una sociedad marcada por el exceso material.
En términos técnicos, la producción utilizó animación tradicional dibujada a mano con apoyo digital limitado, en una época en la que la industria occidental migraba hacia el 3D. Por lo tanto, el detallado diseño de escenarios, especialmente la casa de baños, contribuyó a la construcción de un universo visual revolucionario.
Finalmente, el impacto de El viaje de Chihiro en Occidente fue determinante en la industria del cine animado, mientras que su éxito en la crítica abrió espacios para otras historias de Studio Ghibli, en las que consolidó la distribución internacional del anime en salas comerciales para disfrutar de estrenos, series y hasta live action basados en estas producciones como lo hacemos hoy.