Cuando Pixar estrenó Monsters, Inc., apostó a lo grande. Un mundo lleno de criaturas adorables, puertas mágicas y una fábrica que funcionaba con gritos infantiles. Años después llegaría Monsters University, pero hubo un personaje que, desde el minuto uno, se robó el corazón del público.
No fue Sulley con su tamaño gigante y color azul, ni Mike con su sarcasmo infinito: fue Boo. Esa pequeña humana con pijama rosa que convirtió a los monstruos más temibles en ositos gigantes. Y si estás leyendo esto y te suena familiar, quizá tu novia tenga más de Boo de lo que imaginas.
1. Siempre obtiene lo que quiere
Disney+
No importa cómo. Puede ser con una mirada tierna, un puchero estratégico o una simple mueca. De alguna manera misteriosa, termina eligiendo la película, el restaurante o el plan del fin de semana. Y tú feliz de decir que sí.
2. Siempre tiene hambre
Disney+
¿Acaban de cenar? No importa. Siempre hay espacio para algo dulce, unas papitas o solo una probadita. Y claro, esa probadita termina siendo la mitad de tu postre.
3. Siempre tiene sueño
Disney+
Puede quedarse dormida en el sofá, en el coche, viendo una serie que ella misma propuso. Pero eso sí: cuando quiere hablar a las dos de la mañana, tú debes estar completamente despierto.
4. Te demuestra que te quiere (todo el tiempo)
Disney+
Boo abrazaba a Sulley y a Mike sin miedo. Si tu novia te abraza de la nada, te manda mensajes cursis o te recuerda lo importante que eres.
5. Es de armas tomar
Disney+
No confundas ternura con debilidad. Boo no tenía miedo de enfrentarse a Randall, y tu novia tampoco duda en defender lo que piensa. Es dulce pero firme cuando hace falta.
6. Siempre quiere un abrazo
Disney+
Puede estar feliz, triste, enojada o simplemente aburrida. La solución universal: un abrazo. Y si no lo das rápido, te lo pedirá con una insistencia adorable.
7. Tiene su propio idioma inventado
Disney+
Boo tenía su "gatito" y su forma única de hablar. Si tu novia usa palabras que solo ustedes entienden, apodos rarísimos o sonidos imposibles de explicar, tienes tu propia versión de Monstruópolis en casa.