Durante los años noventa y principios de los 2000, Brendan Fraser parecía tenerlo todo. Era el rostro de aventuras gigantescas como La Momia y su secuela La Momia Regresa, además de protagonizar comedias y películas familiares que lo convirtieron en una de las estrellas más queridas de Hollywood.
Con su personaje Rick O'Connell, Fraser se volvió un héroe de acción diferente: carismático, divertido y cercano al público. Durante varios años dominó la taquilla y parecía destinado a seguir siendo una figura central del cine comercial. Pero de repente desapareció de las grandes producciones. Para muchos fans, fue un misterio durante años.
El episodio que cambió su vida
En 2018, Fraser decidió hablar públicamente sobre algo que había guardado durante mucho tiempo. El actor reveló que en 2003 fue víctima de un episodio de acoso sexual por parte de Philip Berk, quien en ese momento era una figura influyente dentro de la Hollywood Foreign Press Association, el grupo que organiza los Globos de Oro.
Universal Pictures
Según relató el actor, durante un evento en el hotel Beverly Hills el ejecutivo lo tocó de manera inapropiada. El momento lo dejó profundamente afectado. Fraser explicó que el incidente lo hizo sentir humillado y confundido. Durante años cargó con ese trauma en silencio mientras trataba de continuar con su carrera.
El silencio de la industria
Después de denunciar lo ocurrido, Fraser sintió que Hollywood simplemente siguió adelante como si nada. Aunque la HFPA investigó el incidente, el resultado fue ambiguo. Berk reconoció haber tocado al actor, pero afirmó que lo había hecho como una broma.
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La organización concluyó que el gesto fue inapropiado, aunque no necesariamente un avance sexual. Para Fraser, esa respuesta fue devastadora. Con el tiempo, comenzó a sentir que su relación con ciertos círculos de la industria se enfrió y que su presencia en eventos importantes prácticamente desapareció.
La tormenta personal
Ese episodio fue solo una parte de un periodo muy difícil en su vida. Durante años, el actor tuvo que someterse a múltiples cirugías debido a las lesiones acumuladas por realizar muchas de sus propias escenas de acción en películas como La Momia.
A eso se sumaron otros golpes personales. Su divorcio con Afton Smith implicó obligaciones financieras importantes, y la muerte de su madre lo sumió en una profunda tristeza. Mientras todo eso ocurría, su imagen pública también cambiaba. El Hollywood que alguna vez lo celebró comenzó a darle menos oportunidades.
El regreso que nadie esperaba
Después de años relativamente alejados de los reflectores, Fraser protagonizó uno de los regresos más impactantes de Hollywood. En 2022 interpretó a Charlie en La ballena, dirigida por Darren Aronofsky. La actuación fue recibida con ovaciones y meses después, Fraser ganó el Oscar a Mejor Actor en 2023.
En 2026 comenzaron a surgir reportes sobre el desarrollo de una posible La momia 4, que reuniría nuevamente a Fraser con Rachel Weisz. Ahora, todo quedó confirmado. Con todo ello, Fraser pasó de ser uno de los actores más populares del cine de aventuras a desaparecer casi por completo de la industria. Pero también demostró que incluso después de sentirse quebrado por dentro, es posible levantarse.