Aunque ahora se le conoce como uno de los mejores directores de México y ha conseguido amplia popularidad en Hollywood, además de unas cuantas estatuillas de los premios Oscar, Guillermo del Toro tardó cuatro décadas en participar en un tipo de producción en la que ya han incursionado colegas como Wes Anderson, David Lynch, Ridley Scott y Martin Scorsese: un comercial.
En los 80, el realizador colaboró como animador de figuras de arcilla para algunos comerciales e incluso participó en el maquillaje y efectos de un promocional para Alka-Seltzer, pero hasta este momento de su carrera, jamás había dirigido uno por él mismo. Tras llevar su más reciente película a todo el mundo, del Toro aprovechó un pequeño descanso para seguir trabajando y filmar un proyecto especial para la marca mexicana Tequila Patrón.
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“Tuvimos siete días libres de la campaña de Frankenstein. Tenía que filmarse en esos siete días”, confesó el director mexicano en una entrevista con Variety, añadiendo que propuso que se filmara en la Hacienda Patrón, ubicada en el estado de Jalisco, México, y que fue una hazaña preparar todo en menos de una semana y filmarlo en 48 horas.
La idea de usar esqueletos nació como una manera de “mostrar que debes ser fiel a tu esencia, tanto con el producto y como director”, comentó del Toro, “diseñamos los esqueletos. Nos tomó algunas semanas conseguir los colores y adornos correctos. Irónicamente, en México, es una celebración muy grande de la vida cuando se trata del Día de Muertos, así que queríamos que tuvieran ese humor. Los esqueletos fueron diseñados por Guy Davis y Karla Castañeda. Queríamos que se sintieran como si fueran de papel maché”.
Austin Nelson
Para el comercial se diseñaron 25 esqueletos de diferentes colores y detalles, pero solo se seleccionaron algunos para las grabaciones. La preparación tomó casi medio año, pero a pesar del resultado, Guillermo del Toro no se visualiza dirigiendo más comerciales, pues la única razón por la que accedió a colaborar nuevamente con Patrón, luego de diseñar botellas para su tequila, fue por sus raíces tapatías.
Para mí, se trata de Jalisco. Es sobre mi identidad, es algo que representa mis raíces. No podría vender refrescos o yogurt.
El también director de La forma del agua confesó cómo le gusta tomar su tequila: suave y con un cubo de hielo, e incluso reveló que, al igual que cualquier tapatío y mexicano, tiene algunas botellas de dicho alcohol en su hogar. “Me quedan alrededor de 20 botellas. Todos saben sobre ellas”, reveló el cineasta ganador del Oscar. Acá te dejamos el primer y único comercial dirigido por Guillermo del Toro: