Cuando Pedro Infante apareció en Tizoc con aquel peinado característico, huaraches y una mirada profundamente melancólica, el público quedó impactado por la transformación del actor. Lo que casi nadie sabía era que gran parte de ese personaje nació gracias a un hombre completamente anónimo llamado Primitivo.
Sí, detrás de uno de los looks más icónicos del Cine de Oro Mexicano existió una inspiración real que permaneció olvidada durante décadas.
Pedro Infante quería “ser” Tizoc y no solo interpretarlo
Dirigida por Ismael Rodríguez y protagonizada también por María Félix, Tizoc se convirtió en una de las películas más importantes de la carrera de Pedro Infante.
Pero para el actor, el personaje requería muchísimo más que memorizar diálogos.
De acuerdo con relatos retomados por el escritor Carlos Monsiváis en el libro Pedro Infante: Las leyes del querer, el actor buscaba comprender completamente la manera de caminar, mirar y comportarse de un indígena mexicano real.
Y fue ahí donde apareció Primitivo.
El hombre que inspiró el peinado más famoso de ‘Tizoc’
Según contó Ángel Infante —hermano del actor—, Primitivo era un trabajador maya que laboraba en la casa de Pedro Infante en Mérida.
El hombre apenas hablaba español y tenía una personalidad sumamente reservada, pero Pedro comenzó a observarlo constantemente: cómo caminaba, cómo agachaba la mirada y hasta cómo acomodaba su cabello.
De hecho, el famoso peinado de Tizoc fue inspirado directamente en él.
Pedro Infante quedó tan impresionado por la autenticidad de Primitivo que terminó usando su apariencia como referencia para construir físicamente al personaje.
Y sí, durante décadas casi nadie conoció el origen real detrás de aquella imagen que terminó convirtiéndose en historia del cine mexicano.
Los huaraches también formaron parte de su transformación
La preparación de Pedro Infante llegó a niveles extremos.
Según los testimonios recuperados por Monsiváis, el actor pidió unos huaraches idénticos a los que utilizaban algunos trabajadores indígenas y comenzó a usarlos diariamente incluso fuera del set.
Manejaba su Cadillac con ellos, acudía a reuniones y soportó ampollas y dolor durante semanas para acostumbrar su cuerpo al personaje.
La intención era simple: que Tizoc no pareciera una actuación.
Infobae
Una película que cambió el Cine de Oro Mexicano
Estrenada en 1957, Tizoc terminó convirtiéndose en una de las películas más importantes del cine mexicano clásico. La historia de amor imposible entre un indígena y una mujer criolla logró conquistar al público internacional y ganó el Globo de Oro a Mejor Película Extranjera.
Sin embargo, detrás de todo ese éxito quedó escondida la historia de Primitivo, el hombre que inspiró la esencia física y emocional del personaje.
Un trabajador silencioso que jamás apareció en créditos, nunca pisó una alfombra roja y probablemente nunca imaginó que terminaría formando parte de una de las películas más importantes de México. (Información retomada de Infobae).