Arnold Schwarzenegger es conocido como todo un ícono del cine de acción y ciencia ficción gracias a sus papeles en Terminator, Depredador, El Vengador del futuro o Conan el bárbaro, pero más allá de su carisma y talento actoral, un aspecto clave que posicionó al actor austriaco dentro de estos personajes fue su imponente físico.
Considerado una leyenda dentro del fisicoculturismo, Schwarzenegger ahora con 78 años de edad sigue manteniendo su pasión por las pesas y compartió cómo es que este deporte sigue ocupando un lugar especial en su vida.
Schwarzenegger: una leyenda en el fisicoculturismo
Antes de que Schwarzenegger debutara en Hollywood en la década de los 80, su nombre ya era bastante reconocido dentro del fisicoculturismo pues tan solo a la edad de 20 años se llevó el título de Mr. Universo y logró diversas victorias dentro de Mister Olympia –la principal y máxima competencia de culturismo profesional– por lo que dentro de este ámbito, es considerado uno de los fisicoculturistas más importantes de la historia.
Ahora, el actor de casi 80 años, aunque no tiene el mismo estilo de vida que en su juventud, ha logrado adaptarse a los cambios naturales de su cuerpo, así lo ha compartido a través de sus publicaciones en el blog Arnold's Pump Club, donde demuestra que pesar de los años, sigue entrenando a diario, aunque lejos de querer recuperar el físico de su juventud. Su enfoque actual del ejercicio deja de lado objetivos pretenciosos para concentrarse en la constancia pura, viendo cada entrenamiento como un pequeño triunfo personal.
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Una mentalidad de constancia y fuerza
“Sigo adelante porque, pase lo que pase, duela lo que duela, pese mucho mis hombros o se pongan las cosas muy mal, consigo una victoria cada día”, compartió el actor.
Cuando me preguntan por qué sigo entrenando a los 78 años, esta es la verdadera respuesta: la victoria diaria. La prueba, cada mañana, de que sigo avanzando. Soy adicto a esa victoria diaria.
Schwarzenegger comenzó a entrenar con pesas desde los 15 años pero ahora a buscado quedar lejos de las exigentes rutinas de sus años como culturista y hoy opta por un entrenamiento más prudente y adaptado a sus necesidades físicas. Su prioridad principal es cuidar las articulaciones y no lastimarse, por lo que utiliza máquinas constantemente y selecciona movimientos que le permiten mantener la fuerza sin saturar el cuerpo. Para el actor, envejecer no es una excusa para detenerse, sino una invitación a entrenar con otra perspectiva.
"Cuando entiendes que no hay una meta final, dejas de perder. Dejas de volver a empezar. Dejas de preguntarte cuándo termina. Simplemente sigues adelante. Semana tras semana. Victoria tras victoria. Esto no es una transformación de seis semanas. Es una transformación de vida (...) No tiene que ser algo grandioso. Solo tiene que ser real ”, añadió el actor de Los indestructibles 2.
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