Apenas llega la temporada navideña y todo mundo disfruta de Mi pobre angelito o Harry Potter y la piedra filosofal, dos películas que tienen el aura perfecta para disfrutar en familia junto al árbol de Navidad y que fueron posibles gracias a Chris Columbus, el director de ambas. El cineasta estadounidense se volvió uno de los favoritos dentro de dicho subgénero, pero se quedó a nada de filmar un clásico de culto de los 80 que también retrataba la festividad de fin de año.
Hablamos de Vacaciones de Navidad, la cinta de 1989 que terminó siendo dirigida por Jeremiah S. Chechik pero que originalmente fue concebida entre Columbus y John Hughes, responsable de éxitos ochenteros como El club de los cinco y Ferris Bueller’s Day Off. Aunque el director había sido asignado para tomar en sus manos el proyecto navideño, hubo un encuentro que lo hizo abandonar la producción.
Warner Bros
“Me contrataron… y luego conocí a Chevy Chase. Incluso en la situación que estaba en aquella época, en la que necesitaba desesperadamente hacer una cinta, me di cuenta que no podía trabajar con el tipo”, confesó Columbus en una entrevista con Vanity Fair. “Fui uno de los tantos que no podían trabajan con él. Entonces le llamé a John y le dije, ‘Esto es muy difícil para mí, pero no puedo hacer esta película con Chevy Chase’”.
Según el cineasta, su primer encuentro con el actor protagonista del proyecto fue terrible. A pesar de que probablemente ya sabía que él dirigiría el proyecto, se rehusó a hablar con él sobre sus planes para el rodaje y 40 minutos después de que comenzara la conversación, le preguntó: “Espera un momento, ¿tú eres el director?”, a lo que él respondió “Sí, yo dirigiré el proyecto”, desatando una plática repleta de sarcasmo en la que lo hizo sentir menos, y que a la fecha asegura que no tenía ningún sentido lo que decía.
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Posteriormente se reunió otra vez con él, pero ahora en compañía de Hughes, quienes lo ignoraron por completo al hablar de Vacaciones de Navidad: “Pasamos dos horas juntos, me fui de la cena y pensé, ‘No hay manera de que haga una película con este tipo. Primero que nada, no muestra compromiso, me trató como basura. No necesito esto'”.
Lo que pasó una semana después parece haber sido un milagro, pues tras renunciar al proyecto, regresó a Chicago y recibió otro guion de Hughes para una cinta navideña: Mi pobre angelito... y el resto es historia. La película protagonizada por Macaulay Culkin se convirtió en un clásico imperdible durante la Navidad, incluso más que el liderado por Chase, y posicionó a Columbus como el director perfecto para dar inicio a la saga de fantasía más famosa de todos los tiempos: Harry Potter.