México ha sido escenario de varias películas enormes de Hollywood, a veces de formas bastante inesperadas. En la selva mexicana, Arnold Schwarzenegger enfrentó a una criatura invisible en Depredador. En la Ciudad de México, Denzel Washington recorrió calles, avenidas y zonas conocidas por todos en Hombre en llamas. Y años después, Matt Damon llegó al Estado de México para filmar una de las visiones futuristas más crudas del cine de ciencia ficción reciente.
La película fue Elysium, dirigida por Neill Blomkamp y estrenada en 2013. A simple vista parecía una superproducción más sobre naves, robots y tecnología extrema, pero su impacto venía de otro lado: imaginar un futuro donde los ricos viven en una estación espacial impecable, mientras el resto de la humanidad sobrevive en una Tierra contaminada, sobrepoblada y abandonada a su suerte.
El Bordo de Xochiaca se convirtió en la Tierra del año 2154
Para recrear esa Tierra devastada del año 2154, la producción no necesitó inventarlo todo en computadora. Parte de la película se filmó en el Bordo de Xochiaca, en Nezahualcóyotl, Estado de México, una zona históricamente marcada por tiraderos, pepenadores, residuos acumulados y una imagen urbana dura. Lo que para la ciencia ficción era un ambiente futurista, para miles de personas era parte de su entorno cotidiano.
TriStar Pictures
La película usó un basurero real para hablar de desigualdad, contaminación y abandono, pero no estaba mostrando una fantasía completamente lejana. Blomkamp, quien ya había usado la ciencia ficción como comentario social en Sector 9, encontró en el Estado de México una textura visual que ningún set podía ofrecer: polvo, basura, concreto, hacinamiento y una sensación de un mundo agotado.
Matt Damon interpretó a Max Da Costa, un trabajador expuesto a una dosis mortal de radiación que busca llegar a Elysium para salvar su vida. En pantalla, su personaje corre por un futuro brutal. Detrás de cámaras, el actor también enfrentó un rodaje bastante pesado. Durante una presentación en Comic-Con, contó que las escenas en el basurero fueron duras por el polvo, el olor y las condiciones del lugar.
Así luce hoy la zona donde se filmó 'Elysium'
En 2026, el Bordo de Xochiaca ya no puede leerse como un solo paisaje uniforme. Algunas partes han cambiado muchísimo. Donde durante décadas hubo basura y deterioro, hoy existen zonas urbanizadas como Ciudad Jardín Bicentenario, un proyecto construido sobre parte del antiguo basurero que integra centro comercial, áreas deportivas, universidades, servicios, oficinas y espacios de convivencia. A simple vista, esa parte ya no se parece al infierno seco y amarillento que vio el público en Elysium.
Pedro Pardo / AFP
También han avanzado esfuerzos de recuperación más recientes. En 2025 se entregó un primer módulo de intervención comunitaria en la avenida Bordo de Xochiaca, con andadores, plaza de usos múltiples, juegos infantiles, ejercitadores y trotapista. La intención es convertir zonas abandonadas en espacios deportivos, culturales y de encuentro vecinal. Un cambio fuerte para un lugar que durante años fue sinónimo de contaminación y miedo.
Pedro Pardo / AFP
Pero la historia no está completamente resuelta. El Bordo todavía conserva áreas con problemas ambientales graves. El sitio conocido como Neza III sigue apareciendo en documentos municipales como un espacio saturado que continúa recibiendo residuos, con millones de toneladas acumuladas y una operación que depende también de pepenadores y comunidades recolectoras. En 2026, vecinos y organizaciones todavía pedían saneamiento por riesgos sanitarios, gases, lixiviados y afectaciones para quienes viven cerca.
Hoy, el Bordo de Xochiaca luce distinto según desde dónde se mire. Quien pase por Ciudad Jardín verá una zona mucho más integrada a la vida urbana, con comercio, deporte y servicios. Quien se acerque a las áreas todavía ligadas al manejo de residuos encontrará una realidad menos amable, con problemas que no se arreglan sólo con cambiar la imagen de una avenida.