Netflix tiene historias raras, y eso es parte de su encanto. En su catálogo puedes encontrar desde una fábula extraña como Okja, donde una niña intenta salvar a una criatura gigante de una corporación, hasta rarezas existenciales como Un fuerte aplauso, un drama turco que arranca con una nostalgia inexplicable por vivir dentro de una naranja. A veces el streaming parece una caja de sorpresas donde lo más extraño termina siendo lo más humano.
También hay historias que, de entrada, suenan casi imposibles de vender: una amistad entre una persona y un animal, un duelo que no termina de cerrarse, un misterio familiar y un acuario de pueblo como escenario principal. Podría parecer demasiado dulce o demasiado raro. Pero hay películas que encuentran justo ahí su fuerza, en tomar una premisa inesperada y convertirla en algo que se siente cercano.
La película del pulpo que está conquistando Netflix
La historia es Criaturas luminosas, una película de 2026 que ya se puede ver en Netflix México. En el centro está Tova, una viuda que trabaja durante las noches limpiando un pequeño acuario y que lleva años cargando con una pérdida que nunca terminó de explicarse. Su rutina cambia cuando empieza a formar un vínculo muy especial con Marcellus, un pulpo gigante del Pacífico mucho más inteligente de lo que cualquiera imagina.
Netflix
La película está protagonizada por Sally Field, Lewis Pullman y Alfred Molina, quien presta su voz a Marcellus. Y el detalle tiene su chiste: Molina, recordado por muchos como Doctor Octopus en Spider-Man 2, ahora vuelve al mundo de los tentáculos desde un lugar completamente distinto. Basada en la exitosa novela de Shelby Van Pelt, Criaturas luminosas mezcla drama, misterio y una calidez muy particular.
Una viuda, un joven perdido y un misterio familiar
Tova no es una protagonista construida para dar lástima. Es una mujer que ha aprendido a vivir con ausencias, silencios y tareas repetidas para no quedarse completamente quieta frente al dolor. El acuario se vuelve su refugio, pero también una especie de cárcel emocional donde todos los días pasan igual. Hasta que Marcellus empieza a intervenir, a su manera, en una historia que ella todavía no sabe cómo leer.
Netflix
Ahí entra Cameron, un joven sin rumbo que llega al mismo pueblo buscando respuestas sobre su pasado. Su presencia altera el equilibrio de Tova y abre otra línea emocional: la de quienes crecen con huecos familiares, preguntas sin resolver y esa sensación de que algo importante se perdió antes de que pudieran nombrarlo. La película cruza esas dos soledades.
Por qué puede hacerte llorar
Su historia habla de duelo, familia, segundas oportunidades y de cómo a veces una amistad inesperada puede mover algo que llevaba años atorado. También juega con una idea muy poderosa: hay personas que pasan por la vida sintiéndose solas aunque estén rodeadas de gente
Tova trabaja en un acuario, Cameron llega buscando identidad y Marcellus vive encerrado detrás del vidrio, observando un mundo que no puede habitar del todo. Cada uno carga una forma distinta de encierro, y esa coincidencia vuelve más emotiva la película.
Criaturas luminosas no es una película para quien busque acción, giros escandalosos o drama fabricado a martillazos. Su encanto está en otro lado: en dejar que una historia sencilla respire, en mirar a sus personajes con cariño, y en confiar en que una amistad entre una viuda y un pulpo puede decir más sobre la vida que muchas películas llenas de discursos.