Pedro Infante representa una de las figuras más importantes del espectáculo mexicano, gracias a su carisma y voz particular se robó el corazón de millones de personas, es por eso que su inesperado fallecimiento sigue siendo recordado a la fecha como uno de los hechos más impactantes en México.
Lo que no muchos saben, es que los últimos momentos que vivió el actor antes de su fallecimiento en 1957, fueron en su residencia de Mérida, Yucatán. Enorme casa que hoy funge como un hotel que sigue resguardando entre sus paredes y pasillos, la esencia del "Ídolo de Guamúchil".
El hogar de Pedro Infante ahora hotel
Pedro Infante al ser todo un fenómeno, escogió como casa de descanso una amplia locación situada en Mérida, Yucatán, donde podía darse un respiro de las multitudes y la fama, ahora llamado Hotel Hotel Boulevard Infante y se sigue conservando de manera idéntica a su aspecto original.
Dicho establecimiento cuenta con múltiples habitaciones, una alberca que sigue idéntica, un gimnasio, capilla, bar, jardínes, entre muchos espacios más. Ubicada en Av. Aviación número 587, en la colonia Sambula, Mérida, el actor llegó a dicha residencia desde en 1954, sin embargo, jamás imaginaría que en esa misma casa su cuerpo sería velado un 15 de abril de 1957.
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Museo y recuerdos de su legado
Ante el fallecimiento del actor, su cuerpo fue llevado al que era su hogar y fue velado en esta tranquila residencia de Mérida, donde la gente y sus seres queridos comenzaron a llegar para visitar el cuerpo del fallecido cantante sinaloense.
A pesar de que actualmente este lugar funciona como hotel, el lugar sigue resguardando gran parte de sus pertenencias y en lo que incluye un pequeño museo desde objetos personales, artículos e incluso ahí mismo se encuentra una pieza de fuselaje del avión donde viajaba Pedro Infante antes de fallecer.
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Entre los rincones más fascinantes del inmueble sobresale una pintura mural dedicada al célebre intérprete. El homenaje se extiende por todo el recinto a través de réplicas de cartón en tamaño real que, en un nostálgico blanco y negro, evocan las figuras más memorables de la filmografía de Pedro Infante, rescatando el legado de las más de 50 películas que filmó a lo largo de su carrera.
Para todos los fanáticos de Pedro Infante, este lugar es un imperdible que merece ser visitado al menos una vez.