Si bien las nuevas generaciones se encuentran familiarizadas con la obra literaria de ciencia ficción escrita por Frank Herbert en 1965 gracias a las magistrales adaptaciones cinematográficas de Denis Villeneuve protagonizadas por Timotheé Chalamet, décadas atrás muchos la intentaron llevar el cine, pero el aclamado David Lynch fue el primero que logró llevar esta historia por primera vez a la pantalla grande a través de una producción que fue sumamente retadora y que tuvo un rodaje en diferentes sitios de México.
Chihuahua como sede para hacer realidad Arrakis
Lanzada en 1984 y con Kyle MacLachlan en el papel de Paul Atreides, Dune de David Lynch se convirtió en un clásico de la ciencia ficción. La historia se encuentra ambientada en un futuro lejano, en el conflicto político y religioso que surge por el control de Arrakis, el único planeta del universo que produce la codiciada "especia", una sustancia para la vida espacial.
Es por eso que encontrar los escenarios perfectos para el ficticio Arrakis era una tarea primordial para la producción de Lynch, pues el corazón de la trama radica en sus paisajes desérticos y arenosos. Aunque un principio se buscó que el rodaje tomará lugar en Europa, tras problemas de logística el sitio perfecto para Dune terminó siendo las dunas de Samalayuca ubicadas en el estado de Chihuahua, este árido paisaje se convirtió en el telón de fondo perfecto para recrear el universo del desolado Arrakis.
México Desconocido
Incluso, para igualar la desolación de Arrakis descrita en el libro, el director mandó despejar extensiones masivas de dunas. Además, dado que el rodaje se llevó a cabo en México, la película cuenta con curiosos cameos con rostros muy conocidos del entretenimiento mexicano que se colaron en la superproducción, como Angélica Aragón, quien interpretó a una mística Bene Gesserit, y Ernesto Laguardia, cuya participación se reduce a un breve instante tras ser víctima del ejército Harkonnen.
CDMX: un lugar primordial en el rodaje de 'Dune'
Además de contar con grabaciones en el estado de Chihuahua, otra sede principal fueron los Estudios Churubusco, ubicados en Coyoacán, en la Ciudad de México. En este complejo se construyeron los minuciosos sets interiores, las naves espaciales y los majestuosos palacios de las casas Atreides y Harkonnen. Como dato curioso, la producción incluso aprovechó las emblemáticas escalinatas del Estadio Azteca para integrarlas a los escenarios de la película.
Así, México se convirtió en el lugar perfecto para llevar a la vida todo un universo ficticio intergaláctico pues además de que filmar en el país era muy económico, su geografía ofreció el desierto perfecto.
Chilango
Además, durante todo el tiempo de rodaje, Lynch se estableció en la Ciudad de México, específicamente en la zona de Polanco donde se adaptó rápidamente y según declaraciones hizo varias amistades y tuvo un tiempo feliz en la ciudad.
Dune de 1984 puedes encontrarla en streaming en modo de renta a través de Prime Video y Apple TV+.