Hay celebridades que más allá de dejar su legado a través de su arte, logran impactar a los demás con frases motivacionales que hacen a cada persona apreciar su vida diaria. Leyendas del cine como David Lynch inspiraban frecuentemente a sus fans, pero las palabras que ningún cinéfilo puede pasar por alto son las de Charlie Chaplin, quien transformó sus experiencias crudas de la cotidianidad en comedia que resonó en millones de espectadores alrededor del mundo.
Una de las frases más célebres del legendario director señalaba que “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos; por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos”. La cita va acorde a la personalidad del intérprete, quien conquistó Hollywood con su comedia y carisma en pantalla, trascendiendo en la historia como una de las figuras más importantes del séptimo arte.
United Artists
A lo largo de 75 años de carrera, Chaplin creció en un ambiente rodeado de pobreza y adversidades de todo tipo, pero su interés por la comedia lo llevó a conseguir experiencia como actor y en los musicales, dando un salto abismal que cambió su vida para siempre. Tras adaptar su imagen a la del personaje del vagabundo, la estrella logró ganarse al público en películas como The Tramp y The Kid a inicios del siglo XX, aunque sus trabajos más populares llegarían hasta los años 30 con City Lights y Modern Times.
Siguiendo aquel mantra, Charlie Chaplin logró llevar a la pantalla grande momentos trascendentes y dolorosos que ocurrían en el mundo durante aquella época, no solo realidades que vivía el público como problemas económicos y la hambruna, sino también conflictos bélicos. En 1940, Chaplin satirizó la imagen de Adolf Hitler en The Great Dictator, película que a través de la comedia condenó el nazismo, el antisemitismo y las dictaduras que gobernaban la Europa de mediados del siglo XX.
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Aunque su carrera comenzó a declinar a partir de los años 40 e incluso el FBI le abrió una carpeta de investigación, Chaplin mantuvo su reconocimiento como una de las figuras más importantes del séptimo arte y en 1972 recibió una estatuilla de La Academia por “el incalculable efecto que ha tenido hacer del cine la forma de arte de este siglo”, demostrando que su comedia y su perspectiva de las diversas situaciones que vivió desde la niñez marcaron indefinidamente a los espectadores en los años posteriores a su muerte.