Esconder frascos con su propia orina en el set fue la polémica protesta de Robert Downey Jr contra un exigente director
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La protesta de Robert Downey Jr. no fue elegante ni recomendable, pero sí quedó como una de esas historias que sólo pueden pasar en Hollywood: un actor al borde de la desesperación y un director obsesionado con la perfección.

Hoy Robert Downey Jr. es una de las estrellas más grandes que ha tenido Marvel. Con Tony Stark convirtió a Iron Man en el corazón emocional de los Avengers, pasó de ser una apuesta arriesgada para un estudio que apenas armaba su universo a convertirse en el rostro de una era completa del cine de superhéroes. Y ahora, después de haber cerrado esa etapa con Avengers: Endgame, volverá al MCU como Doctor Doom en Avengers: Doomsday.

Pero antes de los trajes metálicos, las frases de millonario y la imagen de actor intocable que puede regresar a Marvel por la puerta grande, Downey Jr. tuvo una carrera mucho más caótica, filosa y extraña. También trabajó con directores que no estaban precisamente interesados en consentir a sus estrellas. Uno de ellos fue David Fincher, famoso por su control absoluto, sus repeticiones agotadoras y una manera de filmar que puede convertir una escena sencilla en una prueba de resistencia.

Zodiaco
Zodiaco
Fecha de estreno 1 de junio de 2007 | 2h 36min
Dirigida por David Fincher
Con Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo, Anthony Edwards
Medios
3,9
Usuarios
3,0
Ver en HBO MAX

El rodaje agotador de 'Zodiac'

La película era Zodiac, el thriller de 2007 sobre la investigación del asesino del Zodiaco y la obsesión de periodistas, policías y ciudadanos por descifrar un caso que parecía tragarse a cualquiera que se acercara demasiado. Downey Jr. interpretaba a Paul Avery, periodista del San Francisco Chronicle, un hombre brillante, cínico, autodestructivo y cada vez más consumido por el caso. En papel, el personaje le quedaba perfecto.

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El problema no era el papel, sino el método de Fincher. El director es conocido por exigir muchísimas tomas hasta conseguir el ritmo, la pausa, el gesto o la energía exacta que quiere. En Zodiac, esa obsesión se intensificó por el uso de cámaras digitales, que permitían seguir grabando sin los límites tradicionales del rollo de película. Para algunos actores, eso significaba una libertad técnica pero para otros, una especie de encierro.

Downey Jr. habría terminado desesperado por la dinámica del set, especialmente porque, según la anécdota, no tenía suficiente tiempo para ir a su tráiler ni tomar descansos como estaba acostumbrado. Y ahí empezó una de las protestas más incómodas que se recuerdan en un rodaje reciente de Hollywood: comenzó a orinar en frascos y a dejarlos escondidos en distintas esquinas del set.

Una protesta silenciosa, rara y bastante asquerosa

La historia suena demasiado absurda para ser real, pero forma parte de la mitología de Zodiac. Downey no habría armado una pelea pública ni detenido la producción con un berrinche de estrella. Su protesta fue más pasivo-agresiva y más desagradable: dejar frascos con orina como recordatorio físico de que el ritmo de trabajo estaba cruzando un límite para él.

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En Zodiac, la exigencia tenía sentido desde el tono de la película. No era un thriller cualquiera sino una historia sobre la frustración de no poder cerrar un caso. La película avanza entre oficinas, archivos, llamadas, cartas, pistas, sospechas y desgaste mental. Fincher quería que cada detalle se sintiera exacto y casi enfermizo. Su método podía ser incómodo, pero también ayudó a construir una de las mejores películas criminales del siglo XXI.

El momento también importa por la etapa en la que estaba Robert Downey Jr. Zodiac llegó justo antes de su gran renacimiento con Iron Man en 2008. Venía de años difíciles, problemas personales, adicciones, tropiezos profesionales y una recuperación que todavía no terminaba de consolidarse ante los ojos de Hollywood. No era aún el actor blindado por el éxito del MCU, sino alguien reconstruyendo su lugar.

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Su choque con Fincher se volvió tan recordado porque era solo una estrella quejándose de un director exigente. Era un actor en pleno reajuste profesional enfrentándose a un método que le pedía rendirse por completo. Y Downey, como buen Downey, encontró una forma muy suya de decir: esto no está bien.

Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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