Hay actores que se despiden con una producción pequeña que pasa casi sin hacer ruido. Otros terminan regresando una y otra vez porque Hollywood nunca sabe muy bien cómo dejar ir a sus grandes figuras. Para una estrella que había compartido pantalla con Paul Newman, Meryl Streep, Jane Fonda y Barbra Streisand, la última etapa tenía que sentirse distinta.
Su carrera atravesó westerns, romances, dramas políticos, historias de espionaje y hasta el universo de Marvel. También pasó detrás de las cámaras, ganó el Oscar como director y levantó uno de los espacios más importantes para el cine independiente. Cuando llegó el momento de bajar el ritmo, eligió a un ladrón veterano que seguía entrando a bancos con una sonrisa.
Robert Redford eligió a un criminal encantador para despedirse
La estrella era Robert Redford, quien en 2018 anunció que Un caballero y su revólver sería probablemente su última película como protagonista. Tenía 81 años y llevaba actuando desde su juventud, así que sentía que había llegado el momento de concentrarse en otras facetas. La cinta de David Lowery le ofrecía una salida ligera, divertida y muy cercana a la imagen que había construido durante décadas.
Redford interpretó a Forrest Tucker, un ladrón real que escapó de prisión a los 70 años y después continuó cometiendo asaltos. No era el típico criminal: Tucker utilizaba modales y una calma que llegaba a desconcertar a sus víctimas. Sissy Spacek aparecía como Jewel, mientras Casey Affleck daba vida al detective que intentaba seguirle el paso.
Sunset Boulevard / Corbis via Getty Images
El papel parecía escrito para aprovechar todo lo que el público asociaba con Redford. Había comedia, elegancia y un personaje incapaz de resistírsele, incluso cuando la edad le daba suficientes razones para hacerlo. La película también recuperó imágenes de trabajos anteriores del actor, convirtiendo la vida de Forrest en un pequeño recorrido por su propia filmografía.
Pero poco después, Redford reconoció que anunciar un retiro formal había sido un error porque la conversación terminó girando alrededor de su despedida y no de la película. Prefería apartarse con calma, sin jurar que jamás volvería a pisar un set. Si embargo, en Hollywood, ese tipo de promesas suelen durar menos de lo esperado.
De galán de Hollywood a director ganador del Oscar
Su camino había comenzado en televisión a principios de los años 60, pero el gran salto llegó con Descalzos por el parque, donde compartió protagonismo con Jane Fonda. Dos años después apareció junto a Paul Newman en Dos hombres y un destino, la aventura que terminó de convertirlo en una de las figuras más reconocibles de su generación. La combinación funcionó tan bien que ambos volvieron a reunirse en El golpe.
Everett Collection
A partir de ahí llegaron Tal como éramos, Todos los hombres del presidente, El mejor, Memorias de África, Una propuesta indecorosa y Juego de espías. Redford podía interpretar a un periodista obsesionado con seguir una pista, a un jugador de béisbol o a un hombre en África con la misma serenidad. Su filmografía superó las 50 películas.
El Oscar, curiosamente, no llegó por uno de esos papeles. Redford ganó como Mejor Director por Gente como uno, su debut detrás de las cámaras, estrenado en 1980. El drama familiar también obtuvo los premios a Mejor Película, Actor de Reparto y Guion Adaptado, confirmando que su lugar en Hollywood no dependía únicamente de su rostro.
Su despedida tuvo Marvel, un último cameo y una pequeña trampa
Un caballero y su revólver fue su última película como protagonista, pero no la última vez que apareció en pantalla. En 2019 volvió brevemente como Alexander Pierce en Avengers: Endgame, dentro del viaje de los héroes a los acontecimientos de Los Vengadores. No fue una despedida discreta: apareció en la cinta que durante un tiempo ocupó el primer lugar entre las más taquilleras de la historia.
Disney
Todavía quedaba una aparición más. En 2025 realizó un cameo sin acreditar en Dark Winds, serie de la que también era productor, junto a George R. R. Martin. Redford murió el 16 de septiembre de 2025, a los 89 años. Su última gran interpretación había llegado con un hombre que se negaba a dejar de hacer lo que amaba, incluso cuando todos daban por hecho que ya debía detenerse. Fue una despedida bastante adecuada para su personalidad.