Crecer como hijo de una estrella de Hollywood puede abrir puertas, pero también significa salir de la escuela y encontrarte con fotógrafos esperando. Ben Affleck y Jennifer Garner lo saben bien. Mientras ellos protagonizaban películas como Perdida, El contador, Si tuviera 30 y Elektra, intentaron que sus tres hijos tuvieran una rutina bastante más común que la que uno imaginaría dentro de una familia famosa.
Eso incluía poner límites a las redes sociales, cuidar su exposición pública y, conforme crecieron, enseñarles que el dinero de sus padres no necesariamente era suyo. Affleck incluso se volvió viral después de negarse a comprarle a su hijo Samuel unos tenis de 6 mil dólares. La mayor de los hermanos parece haber tomado esa filosofía bastante en serio: estudia en una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, trabaja y poco a poco comienza a construir una identidad pública completamente separada del cine.
Violet Affleck estudia en Yale y también trabaja
Se trata de Violet Affleck, la hija mayor de Ben Affleck y Jennifer Garner. Tiene 20 años y comenzó sus estudios en la Universidad de Yale en 2024, cuando toda la familia viajó a Connecticut para acompañarla durante su mudanza. Actualmente continúa como estudiante de la institución, aunque no ha hecho público qué carrera eligió.
Vanity Fair
Fue su padre quien reveló otro detalle de su rutina. Durante una aparición en Today with Jenna & Friends en abril de 2025, Affleck contó que sus dos hijos mayores ya tenían trabajo. Sobre Violet fue bastante concreto: explicó que estaba trabajando mientras estudiaba en la universidad y, además, buscaba conseguir unas prácticas profesionales para el verano.
Ni Violet ni sus padres han revelado públicamente dónde trabaja, así que no existe información confiable sobre su empleo o sobre si finalmente consiguió aquellas prácticas. Y Affleck tampoco parecía interesado en dar demasiados detalles.
No siguió a sus padres a Hollywood
Su personalidad comenzó a verse desde pequeña. Jennifer Garner recordó que Violet llegó a enfrentarse a la presencia constante de paparazzi cuando todavía era una niña. Durante una reunión familiar, se subió a una silla y explicó que ellos no habían pedido vivir rodeados de cámaras y que aquella atención les daba miedo. Garner y Affleck fueron durante años dos de las figuras que presionaron para que los hijos de celebridades tuvieran mayor protección frente a los fotógrafos.
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Ya de adulta, Violet empezó a utilizar esa voz para otros temas. En 2024 apareció ante la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles para hablar sobre medidas de prevención frente a enfermedades transmitidas por el aire. Un año después llevó la conversación todavía más lejos y participó en un evento de Naciones Unidas dedicado a la calidad del aire interior y sus efectos en la salud.
También ha comenzado a escribir desde el ámbito universitario. En mayo de 2025 publicó un texto en Yale Global Health Review donde relacionó la respuesta comunitaria ante la pandemia con las formas en que Los Ángeles podría enfrentar las consecuencias del cambio climático. El artículo partía de una experiencia muy cercana: los incendios que afectaron Pacific Palisades y obligaron a su familia a abandonar temporalmente la zona.
Ben Affleck y Jennifer Garner buscaron que sus hijos tuvieran una vida normal
La manera en que Violet lleva su vida encaja con algo que sus padres han repetido durante años. Ambos crecieron lejos del lujo hollywoodense: Affleck fue criado en Massachusetts por una madre maestra, mientras Garner creció en Virginia dentro de una familia donde su padre era ingeniero químico y su madre terminó trabajando como profesora universitaria. Cuando tuvieron hijos, intentaron conservar parte de esa normalidad.
Violet es la mayor y después están Fin y Samuel. Aunque Affleck y Garner se separaron en 2015 y finalizaron su divorcio en 2018, continúan coincidiendo en graduaciones, actividades escolares y momentos importantes para sus hijos.
Por ahora, Violet no parece interesada en convertirse en la hija de Ben Affleck que también actúa. Ella va a Yale, ha tenido un trabajo mientras estudia y dedica buena parte de su exposición pública a temas que ella misma eligió.