Salma Hayek lleva más de tres décadas haciendo algo que parecía bastante improbable cuando dejó México para probar suerte en Hollywood: mantenerse como una de las actrices mexicanas más reconocibles de la industria. Pasó de Teresa a compartir pantalla con Antonio Banderas en Desperado, encabezó Frida, apareció en grandes producciones como Eternals y, entre una cosa y otra, también construyó una carrera como productora. Su interpretación de Frida Kahlo incluso le consiguió una nominación al Oscar como Mejor Actriz en 2003.
Fuera de las películas, Hayek nunca suele esconder demasiado lo que piensa. Habla de Hollywood, del paso del tiempo y de belleza con una franqueza que se aleja bastante del discurso de perfección que todavía rodea a muchas estrellas. A sus 58 años ha dicho que no busca verse excesivamente producida y que su rutina ha cambiado conforme ella también lo ha hecho.
Salma Hayek tiene un truco muy sencillo para ocultar las canas
Hay algo que no forma parte de esa rutina: teñirse constantemente el cabello. Hayek ha contado que prefiere conservar su tono natural y convivir con las canas, aunque hay días en los que simplemente no quiere que se noten. Su solución está mucho más cerca del neceser de maquillaje que de una visita a la estética: usa máscara de pestañas para cubrirlas.
Vogue
"Cuando estoy sola, me cubro las canas con máscara de pestañas para no tener que teñirlas cada tres semanas", explicó la actriz al hablar de sus hábitos de belleza en un video de Vogue. La idea es bastante simple: pasa un poco de producto oscuro sobre esos cabellos blancos cerca de la raíz y consigue disimularlos temporalmente. Y cuando desea quitarlo, basta con lavarse el pelo.
Sus canas también han llegado a la alfombra roja
Durante los últimos años, Hayek ha empezado a mostrarlas con mucha más frecuencia. En Wimbledon apareció con varios mechones plateados mezclados entre su característico cabello oscuro y, meses después, llegó a los Globos de Oro de 2025 con un peinado que tampoco intentaba ocultarlos. Con vestidos de diseñador, joyas y todo el aparato de una alfombra roja alrededor, las canas también estaban ahí.
Jeffrey Mayer/Associated Press/East News
La actriz lleva tiempo hablando del envejecimiento desde un lugar práctico. No intenta convencer a nadie de abandonar el maquillaje ni pone a lo natural como la única forma correcta de verse. De hecho, disfruta maquillarse, probar productos y experimentar con distintos recursos; lo que ha cambiado es la intención.
También reconoce que lo que funcionaba a los 30 puede dejar de hacerlo años después. En lugar de intentar repetir exactamente el mismo rostro o la misma rutina, recomienda cambiar, probar cosas nuevas y divertirse con el proceso. Una máscara de pestañas terminando sobre el cabello en lugar de las pestañas entra perfectamente en esa filosofía.