Fue en el 2003 que estrenó una aventura histórica sumamente entrañable protagonizada por Tom Cruise, quien entregó uno de sus personajes más emblemáticos de toda su carrera y fue un absoluto éxito. Sin embargo, ante su estreno no todos la disfrutaron pues el actor Steven Seagal, estaba convencido de que él hubiera sido una opción mucho mejor para el papel principal.
Bajo la dirección de Edward Zwick, la película en cuestión es El último samurái, donde Tom Cruise da vida al oficial estadounidense Nathan Algren, un asesor militar contratado para derrocar a la cultura samurái, pero que termina adoptando sus tradiciones y modo de vida tras ser capturado en el combate.
Steven Seagal piensa Cruise no debió estar en 'El último samurái'
El desempeño de Cruise en el personaje fue una de las partes más aclamadas de la épica película, actuación por la cual logró una nominación al Globo de Oro a Mejor actor. Pero según el actor de Difícil De Matar (1990) la película habría sido mucho mejor si le hubieran ofrecido el papel principal a él y no a Tom Cruise. ¿La razón?
Dicha declaración la dio en una entrevista a través de Far Out Magazine, donde además de asegurar que la elección de casting fue errónea, demeritó por completo a Cruise:
“Les voy a contar algo que podría ser un poco peligroso. Crecí en Japón. Allí me formé en artes marciales. Obtuve el título de maestro. Luego hicieron 'El último samurái'. Toman a este tipo bajito, de quizás 1.57 metros de altura, no sé si es heterosexual u homosexual, ni me importa", confesó Seagal.
Nunca ha estado en Japón. No habla japonés. Ni siquiera ha empuñado una espada. Y lo convierten en el último samurái.
Warner Bros. Pictures
Pero eso no fue todo, pues además de soltar tal declaración, añadió una dato que muy seguramente para muchos es una absoluta exageración (¿o mentira?).
Recibimos 450.000 llamadas de todo el mundo: 'Este papel estaba hecho para ti.
"¿Cómo pudo pasar esto?' La mayoría de la gente que conozco ni siquiera disfrutó de la película y ni siquiera la vio. Este es un claro ejemplo de Hollywood y sus intrigas políticas", añadió.
De hecho, El último samurái fue una gran éxito cinematográfico tanto en la crítica como en taquilla, recaudando 456,8 millones de dólares, frente a un presupuesto de 140 millones. Pero desde la perspectiva de Seagal, al proyecto le faltaba su ingrediente principal: él mismo.
Warner Bros
Una figura marcada por las polémicas
La mala fama de la estrella en Hollywood viene de tiempo atrás, incluso en sus mejores años durante la década de los noventa, era tachado de impredecible y calificado como una complicación por quienes lo dirigían.
En la actualidad, a los 74 años, la figura de Seagal da de qué hablar no por sus habilidades en pantalla, sino por una cadena de polémicas, exageraciones y su controvertida amistad con el líder ruso Vladímir Putin.
AS