Es uno de los discursos más poderosos del cine: durante 26 años, ha dado valor a millones de personas
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Pronunciado por Al Pacino hace más de dos décadas, hoy seguimos recordando uno de los monólogos más motivacionales reflejados en la pantalla grande.

Fue en 1999 que estrenó uno de los mejores dramas deportivos de la mano de un reparto espectacular liderado por Al Pacino, junto a Cameron Diaz, Dennis Quaid, Jamie Foxx y James Woods. Si bien la película es una recomendación indiscutible, gran parte de su legado ha perdurado gracias al poderoso monólogo que Al Pacino ofrece durante un momento crucial de la trama.

Un domingo cualquiera
Un domingo cualquiera
Dirigida por Oliver Stone
Con Al Pacino, Cameron Diaz, Dennis Quaid
Fecha de estreno 16 de diciembre de 1999
Medios
3,8
Usuarios
3,5

Un aclamado drama con el futbol americano como eje central

Se trata de Un Domingo cualquiera, película dirigida por Oliver Stone en donde el actor interpreta a Tony D´Amato, un entrenador de futbol americano de los Miami Sharks que se encuentra desesperado por rescatar al equipo que está en plena decadencia. Acorralado por las constantes lesiones de sus jugadores, la exigencia de una ambiciosa dueña (Diaz) y el ascenso de un prometedor pero rebelde novato (Jamie Foxx), el relato saca a la luz la cara más implacable, fría e intensa del deporte.

Lejos de envejecer, los temas de Un domingo cualquiera son hoy más actuales que nunca, pues con los años, lo que más ha ganado fuerza es el inolvidable discurso que Tony D'Amato les da a sus jugadores justo antes del juego crucial: una última oportunidad para clasificar a los Miami Sharks a la liguilla, salvar su propio empleo y demostrar que su forma de ver el deporte no es tan obsoleta como pensaban.

Warner Bros.

El memorable monólogo de Al Pacino

Justo antes del pitido final, con la presión a tope, jugadores lesionados, inseguridades y una pelea de egos, Tony D'Amato entiende que más allá de las técnicas deportivas, salvar el espíritu de equipo es la clave para recuperar la esperanza en el partido. En lugar de hablar únicamente de futbol, explica que tanto en la cancha como en la vida, la diferencia entre la victoria y la derrota, “el margen de error es muy estrecho”.

“La vida es un juego que se mide en centímetros. También lo es el futbol. Porque en cada partido, en la vida o en el futbol, el margen de error es tan estrecho [...] Los centímetros que necesitamos están por todas partes. Están en cada descanso del partido, en cada minuto, en cada segundo.”

Warner Bros

"Tienen que mirar al tipo que tienen a su lado. Mírenle a los ojos. Verán a alguien que recorrerá ese centímetro con ustedes. Verán a alguien que se sacrificará por este equipo, porque sabe que llegada la hora ustedes harán lo mismo por él".

Eso es un equipo, caballeros. O bien nos reconstruimos ahora, como un equipo, o nos desmoronamos como individuos. Eso es el futbol, chicos. Nada más.

26 años después lo seguimos recordando

Durante esos cuatro minutos inolvidables, la película usa el deporte para hablar de la vida misma. Nos enseña que el éxito real no nace de una sola hazaña, sino de acumular pequeños esfuerzos día con día, una enseñanza útil para cualquier aspecto de la vida.

Al final, este discurso se volvió un icono ya que va mucho más allá del fútbol americano. En el fondo, habla de ese instante decisivo en el que alguien o un equipo está a punto de perderlo todo y tiene que elegir entre tirar todo a la basura o dar un paso más hacia adelante.

Un Domingo cualquiera está disponible en streaming de México únicamente a través de Claro Video.

Carolina Cantoral
Carolina Cantoral
-Redactora
Comunicóloga fanática de las comedias románticas, de las películas de Christopher Nolan y de cualquier película donde salga Timothée Chalamet. Siempre lloro cada que veo “Titanic” y siempre me río con los mismos capítulos de “The Office”.
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