Hay escenas de películas que podemos soportar sin demasiados problemas: explosiones, persecuciones, villanos haciendo de las suyas e incluso personajes enfrentándose a situaciones bastante violentas. Pero hay una frontera que para muchos espectadores resulta mucho más difícil de cruzar: cuando un perro está en peligro. Anne Hathaway lo sabe y acaba de poner sobre la mesa una petición que, aunque nació en tono de broma, podría hacer que muchos cinéfilos se sientan identificados.
La actriz considera que las películas en las que muere un perro deberían recibir automáticamente una clasificación R en Estados Unidos, es decir, una categoría que restringe el acceso de los menores de 17 años cuando no están acompañados por un padre o tutor. La propuesta surgió durante una conversación junto a Ewan McGregor, con quien comparte créditos en El final de Oak Street.
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¿Por qué Anne Hathaway quiere una clasificación R?
Hathaway y McGregor hablaron sobre el vínculo que tienen con sus perros y compararon el cariño que sienten por ellos con el que tendrían por un hijo. A partir de ahí, la actriz cuestionó que las películas puedan mostrar la muerte de un perro con tanta naturalidad y que, a diferencia de otros elementos considerados sensibles, esto no necesariamente tenga una consecuencia específica en la clasificación de edad.
La conversación también puso sobre la mesa algo que muchos espectadores conocen demasiado bien: el miedo a encariñarse con un perro en una película sin saber si llegará vivo hasta el final.
De acuerdo con Hathaway, incluso hay espectadores que preguntan directamente si el animal estará bien antes de disfrutar una película. La actriz recordó que algunas personas le han pedido confirmar que el perro de una producción no sufrirá ningún daño porque, de lo contrario, no pueden relajarse durante la función.
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‘John Wick’ cambió nuestra relación con los perros en el cine
Durante la conversación, Hathaway también hizo referencia a John Wick, una saga que quedó especialmente marcada por la muerte de un perro al comienzo de la primera película. El caso se ha convertido en uno de los ejemplos más recordados de cómo la muerte de un animal puede funcionar como detonante emocional para una historia.
La actriz incluso bromeó con que el público parece estar especialmente traumatizado por aquella película y que ahora existe una preocupación constante ante la posibilidad de que cualquier perro que aparezca en pantalla termine teniendo un destino trágico.
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¿Qué significa realmente la clasificación R?
En Estados Unidos, la clasificación R de la Motion Picture Association significa que los menores de 17 años pueden entrar a la sala únicamente acompañados por un padre o tutor. No es una prohibición absoluta para los adolescentes, pero sí una restricción de edad.
Por supuesto, Hathaway no está proponiendo formalmente una modificación al sistema de clasificación cinematográfica. Su comentario surgió en tono humorístico, pero plantea una pregunta que seguramente muchos espectadores responderían rápidamente: ¿hay algo más difícil de ver en una película que la muerte de un perro?