Andrew Garfield no tiene cuentas públicas en redes sociales y durante años ha mantenido buena parte de su vida privada lejos de Instagram, X o TikTok. Eso podría hacer pensar que el actor de El Increíble Hombre Araña vive desconectado del celular, pero la realidad es otra: también puede quedarse atrapado viendo contenido durante horas sin darse cuenta.
A los 43 años, Garfield atraviesa además un momento en el que sus prioridades empiezan a cambiar. Después de cumplir el sueño de interpretar a Spider-Man, recibir dos nominaciones al Oscar y trabajar prácticamente durante todo el último año, ahora habla menos de conquistar Hollywood y más de tener tiempo para su familia, sus amigos y para él mismo. En medio de esa reflexión apareció un enemigo bastante familiar: la pantalla que llevamos todo el día en el bolsillo.
Andrew Garfield reconoce que también está enganchado al celular
En una entrevista reciente con Variety, Andrew Garfield confesó que tiene una cuenta secreta de Instagram y que su relación con la aplicación está lejos de ser ejemplar. El actor aseguró que las notificaciones frente a la pantalla pueden ser bastante aterradoras y que muchas veces termina preguntándose en qué se fueron todas esas horas. Entre sus agujeros negros digitales favoritos hay algo inesperado: cerámicas extrañas y videos de artesanos japoneses.
Sony
El problema no es simplemente una cuestión de fuerza de voluntad. Garfield considera que buena parte de estas plataformas están construidas precisamente para que resulte difícil dejarlas, algo que le provoca bastante frustración cuando observa sus propios hábitos. No se siente por encima de quienes pasan demasiado tiempo deslizando la pantalla, sino que insiste en que él cae exactamente en lo mismo.
Fue entonces cuando soltó una de las frases más contundentes de la conversación. Garfield dijo que probablemente todos hemos sentido alguna vez ganas de destrozar el teléfono o arrojarlo al bosque o al mar, porque existe la sensación de que esos dispositivos nos están quitando parte de nuestra vida.
Su nueva película también habla de niños pegados a las pantallas
La conversación no apareció de la nada. Garfield promociona The Magic Faraway Tree, adaptación de los libros infantiles de Enid Blyton en la que comparte protagonismo con Claire Foy. Ambos interpretan a Tim y Polly, padres de tres niños que dejan la ciudad para comenzar una nueva vida en el campo inglés y terminan descubriendo un enorme árbol capaz de llevarlos hacia mundos fantásticos.
Sony
Al comienzo, los hijos están bastante más interesados en sus dispositivos que en explorar lo que tienen alrededor. La mudanza los obliga poco a poco a salir de esa burbuja, convivir entre ellos y descubrir un mundo que no necesita WiFi para resultar entretenido. Garfield aclaró la película no pretende convertir a la tecnología en el villano ni decirles a los niños que los teléfonos son malos. La idea es encontrar una relación un poco menos absorbente con ellos.
Andrew Garfield también piensa cada vez más en alejarse de Hollywood
El cansancio digital se cruza con otro tema que Garfield lleva tiempo pensando. El actor contó que pasó alrededor de 11 o 12 meses trabajando en proyectos uno detrás de otro y reconoce que fantasea con alejarse de todo con bastante frecuencia. Después de tantos años sus objetivos ya no giran únicamente alrededor del siguiente gran papel.
Cuando tenía poco más de 20 años, ponerse el traje de Spider-Man era uno de esos sueños gigantes que parecían definir una carrera. Ahora habla de cosas bastante menos espectaculares: tener buenas relaciones con su familia y sus amigos, sentirse bien consigo mismo y conseguir una vida que no esté completamente organizada alrededor del trabajo. Si pudiera elegir después de promocionar sus próximas producciones, dijo, se iría al campo de Somerset a tallar madera y preguntarse qué estarán haciendo los pájaros. Y quizá ahí el celular sobra bastante.