Antes de que Hollywood lo hiciera, esta película francesa ya había cambiado las reglas del cine
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Jean-Luc Godard tomó una historia de criminales y empezó a cortar escenas de una forma que parecía un error. Siete años después, Hollywood ya estaba siguiendo sus pasos.

Hay películas que cambian el cine porque inventan una tecnología y otras que simplemente deciden ignorar las reglas que todo mundo daba por hechas. Pulp Fiction, Quentin Tarantino jugó con el orden de la historia. Los criminales de Bonnie and Clyde llevó una violencia mucho más nerviosa al cine estadounidense. Y Martin Scorsese convirtió el montaje acelerado en parte de su lenguaje cinematográfico. Muchas de esas libertades hoy parecen completamente normales.

A finales de los años 50, Francia estaba viviendo algo diferente. Una generación de jóvenes críticos que había pasado años escribiendo sobre Hitchcock, Hawks, Nicholas Ray y otros directores estadounidenses decidió que también quería hacer películas. Tenían poco dinero, muchas ideas y bastante poca paciencia con la forma tradicional de filmar. De ahí nació la "Nouvelle Vague".

Buenos muchachos
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Fecha de estreno 2 de noviembre de 1990 | 2h 25min
Dirigida por Martin Scorsese
Con Ray Liotta, Robert De Niro, Joe Pesci
Medios
4,8
Usuarios
4,1
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'Al final de la escapada' parecía romper las reglas a propósito

La película que terminó convirtiéndose en uno de los grandes manifiestos de aquel movimiento fue Al final de la escapada, el primer largometraje de Jean-Luc Godard, estrenado en Francia en 1960. Jean-Paul Belmondo interpreta a Michel, un delincuente obsesionado con Humphrey Bogart que mata a un policía y termina escondiéndose en París junto a Patricia, una joven estadounidense interpretada por Jean Seberg.

Les Films Impéria

La historia tenía mucho de aquellas películas criminales estadounidenses que Godard adoraba, pero la forma de contarla era otra cosa. Rodó en calles y departamentos reales, utilizó cámara en mano, aprovechó luz disponible e improvisó parte de los diálogos mientras avanzaba la producción. La película incluso estaba dedicada a Monogram Pictures, un estudio estadounidense especializado en películas de "serie B". Godard estaba tomando material de Hollywood y desarmándolo frente a sus ojos.

El detalle que más llamó la atención llegó durante el montaje. En lugar de esconder los cortes para crear una continuidad perfecta, Godard empezó a eliminar pequeños fragmentos dentro de una misma toma. El personaje parecía cambiar ligeramente de posición de un segundo al siguiente y el fondo saltaba mientras el diálogo continuaba. Eran los famosos "jump cuts", una técnica que existía antes, pero que Al final de la escapada convirtió en una parte central de su personalidad.

Los cortes que parecían errores terminaron llegando a Hollywood

Buena parte de aquello nació también de una necesidad práctica. El primer montaje de la película era demasiado largo y Godard necesitaba reducirlo. En lugar de quitar secuencias enteras, recortó momentos dentro de ellas y dejó visibles esas pequeñas rupturas. La película adquirió entonces un ritmo entrecortado que parecía avanzar a brincos, justo como su protagonista.

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Lo que podía verse como una torpeza terminó convirtiéndose en estilo. El British Film Institute considera el debut de Godard uno de los largometrajes más influyentes de su época y destaca cómo sustituyó muchas convenciones del cine clásico por tomas largas con cámara en mano, cortes abruptos y una libertad narrativa que se sentía completamente nueva.

Hollywood tardó poco en voltear hacia Francia. Bonnie and Clyde, estrenada en 1967 y considerada una de las películas que ayudaron a inaugurar el llamado Nuevo Hollywood, tomó abiertamente elementos de la Nouvelle Vague.

De 'Bonnie and Clyde' a Scorsese, Hollywood terminó aprendiendo de Godard

La influencia fue mucho más allá de una sola película. Roger Ebert trazó una línea directa entre Al final de la escapada, Bonnie and Clyde y Badlands, mientras otros estudios han señalado su huella en cineastas estadounidenses como Sidney Lumet. La forma de cortar, mover la cámara y tratar a los personajes con una actitud más libre empezó a filtrarse en las películas que Hollywood produciría durante los años 60 y 70.

La Nouvelle Vague nació de jóvenes franceses obsesionados con el cine estadounidense y Al final de la escapada está construida alrededor de esa fascinación. Michel imita a Bogart, la película juega con el cine negro y Godard admiraba precisamente a aquellos directores que trabajaban dentro del sistema de estudios. Después, una nueva generación de cineastas estadounidenses comenzó a mirar hacia Francia para descubrir cómo romper las reglas de su propia industria.

Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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