Nicolas Cage ha interpretado a personajes capaces de robar la Declaración de Independencia en La leyenda del tesoro perdido, intercambiar rostros con John Travolta en Contracara o sobrevivir a situaciones cada vez más extrañas. Fuera de la pantalla, su historia personal también ha producido suficientes episodios como para alimentar unas cuantas películas.
Quizá por eso resulta difícil sorprenderse cuando el propio actor comienza a recordar su pasado. En una conversación publicada por Interview Magazine, una pregunta bastante sencilla sobre si le gustaba apostar terminó abriendo la puerta a una noche en las Bahamas que Cage decidió convertir en algo irrepetible.
Nicolas Cage convirtió 200 dólares en 20,000 jugando a la ruleta
Todo ocurrió décadas atrás, cuando Cage entró a un casino en las Bahamas con 200 dólares y la sensación de que aquella noche todo estaba saliendo a su favor. Eligió la ruleta y comenzó a acertar una jugada detrás de otra. Apenas 20 minutos después, había convertido su dinero inicial en 20,000 dólares.
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En lugar de continuar apostando o llevarse las ganancias a casa, al día siguiente buscó un orfanato de la zona. Cage contó que conoció a los niños, habló con la directora y le entregó los 20,000 dólares en efectivo. Ahí decidió cerrar la historia de una manera bastante peculiar: jamás volvería a apostar porque hacerlo arruinaría lo especial de aquel momento.
Vivir en Las Vegas tampoco hizo que cambiara de opinión
La promesa de Cage no es tan fácil de seguir. Durante años ha vivido en Las Vegas, probablemente una de las ciudades menos sencillas del mundo para alguien que quiere mantenerse lejos de los casinos. Aun así, el actor aseguró que aquella fue su última experiencia apostando.
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Su opinión sobre el juego tampoco es demasiado romántica. En aquella conversación explicó que había visto cómo las apuestas podían destruir a las personas y consideraba especialmente peligroso desarrollar una dependencia hacia ellas. Para él, aquella noche de suerte funcionó mejor como una historia cerrada que como el comienzo de un hábito.
Una historia bastante apropiada para Nicolas Cage
La anécdota no desentona dentro de todo lo que rodea al protagonista de La Roca, Contracara y El ladrón de orquídeas. Durante la misma entrevista habló de un cuervo llamado Huginn que llegó a tener como mascota y recordó otras historias personales tan extrañas que rápidamente volvieron a circular por internet.
Cage también ha aprendido a convivir con esa imagen pública. Durante años surgieron historias sobre sus compras, sus propiedades y sus animales, algunas ciertas y otras exageradas. En el caso de los 20,000 dólares, él mismo ha repetido la historia en más de una ocasión. Y quizá la parte más peculiar sea que, para Cage, el verdadero golpe de suerte terminó ocurriendo después de abandonar el casino.