El western creó algunas de las figuras más grandes del Hollywood clásico. John Wayne convirtió el sombrero y las botas en parte de su imagen durante décadas, mientras Gary Cooper y James Stewart encontraron en el Viejo Oeste varios de los personajes que marcaron sus carreras. Pero hubo otro nombre cuya fama se extendió mucho más allá de las salas de cine.
Cantaba, actuaba, tenía programas de radio, pasó a la televisión cuando el medio apenas comenzaba a crecer y también llenaba escenarios con espectáculos en vivo. Su alcance fue tan grande que sigue siendo la única figura del entretenimiento reconocida en las cinco categorías del Paseo de la Fama de Hollywood. Su nombre era Gene Autry, el hombre al que millones de estadounidenses conocieron simplemente como "The Singing Cowboy".
Pasó de trabajar como telegrafista a convertirse en el vaquero cantante de Estados Unidos
Autry nació el 29 de septiembre de 1907 en Texas y durante su juventud trabajó como telegrafista para el ferrocarril. Su verdadera obsesión estaba en la música. En 1929 firmó con Columbia Records, y poco a poco construyó una carrera que terminaría produciendo cientos de canciones y ventas millonarias.
Getty Images
El cine apareció poco después. Debutó en 1934 y para el año siguiente ya protagonizaba sus propias aventuras. Autry ayudó a popularizar una mezcla muy particular de western y musical: cabalgaba, perseguía villanos y, en algún momento de la historia, sacaba la guitarra para cantar. El Autry Museum lo reconoce como uno de los responsables de establecer la figura del cowboy cantante dentro del cine de serie B.
A lo largo de su carrera protagonizó cerca de 90 largometrajes, entre ellos Tumbling Tumbleweeds, The Old Corral, South of the Border y Riders in the Sky. Muchas veces, sus películas y canciones crecían juntas: una melodía popular podía convertirse en el punto de partida de una nueva aventura cinematográfica.
Cinco estrellas para un artista que estaba en todas partes
El Paseo de la Fama de Hollywood divide sus reconocimientos entre distintas áreas del espectáculo y Autry consiguió algo que nadie más ha repetido. Tiene una estrella por cine, televisión, radio, grabación musical y actuaciones en vivo. Cuatro llegaron en 1960 y la quinta, correspondiente a presentaciones en vivo, fue añadida en 1987.
IMDb
Todo esto refleja cómo funcionaba su carrera. Mientras hacía películas, también encabezaba Gene Autry's Melody Ranch, un programa radiofónico que se mantuvo durante años. Cuando la televisión comenzó a ganar terreno, protagonizó The Gene Autry Show, con 91 episodios emitidos entre 1950 y 1955. Tampoco se quedó únicamente frente a las cámaras: produjo otras series del oeste y construyó un pequeño imperio alrededor de su personaje.
La música le dio otro tipo de inmortalidad. En 1949 grabó "Rudolph the Red-Nosed Reindeer", que terminó vendiendo más de 25 millones de copias según el Songwriters Hall of Fame. También popularizó canciones navideñas como "Here Comes Santa Claus" y "Frosty the Snowman", así que incluso quienes jamás han visto uno de sus westerns probablemente lo han escuchado alguna vez durante diciembre.
Su nombre terminó ligado para siempre a la historia del Oeste
Autry dejó el cine a comienzos de los años cincuenta y fue retirándose poco a poco del entretenimiento hasta alejarse definitivamente de los escenarios en 1964. Para entonces ya había construido una segunda vida como empresario: fue propietario del equipo de béisbol California Angels y tuvo estaciones de radio y televisión.
También quiso preservar el mundo que había ayudado a convertir en espectáculo. En 1988 abrió en Los Ángeles el Gene Autry Western Heritage Museum, institución que hoy conocemos como Autry Museum of the American West. Su colección actual supera las 600 mil piezas relacionadas con la historia, el arte y la cultura del Oeste estadounidense.
Gene Autry murió el 2 de octubre de 1998, pocos días después de cumplir 91 años. Para ese momento habían pasado décadas desde su última película y nuevas generaciones de estrellas del western habían ocupado su lugar, pero sus cinco estrellas seguían ahí como una especie de mapa de todo lo que hizo.