Durante la Época de Oro del cine mexicano, películas como Nosotros los pobres, Ustedes los ricos y Pepe el Toro conquistaron al público con historias de familias humildes que enfrentaban toda clase de desgracias. Pedro Infante se convirtió en uno de los grandes ídolos nacionales interpretando personajes que encontraban en el amor y la solidaridad una manera de sobreponerse a sus problemas. Eran tiempos en los que el cine también ayudaba a construir una imagen del México trabajador y lleno de esperanza.
Pero en 1950 apareció un director español nacionalizado mexicano que decidió mostrar una realidad mucho menos amable. Su película estaba protagonizada por niños abandonados, delincuentes juveniles y familias que vivían en los barrios más pobres de la Ciudad de México. El resultado provocó indignación entre algunos espectadores, periodistas y organizaciones que consideraban que aquella historia ofrecía una imagen ofensiva del país.
La película de Luis Buñuel que México rechazó en su estreno
Se trata de Los olvidados, dirigida por Luis Buñuel y protagonizada por Roberto Cobo, Alfonso Mejía, Estela Inda y Miguel Inclán. La película llegó al Cine México en noviembre de aquel año y permaneció apenas cuatro días en cartelera. Las críticas fueron tan fuertes que algunos sectores pidieron que el cineasta fuera expulsado del país, acusándolo de retratar a los mexicanos como personas violentas y miserables.
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La historia comienza cuando El Jaibo, interpretado por Roberto Cobo, escapa de un reformatorio y regresa a las calles de la capital para reunirse con sus antiguos compañeros. Entre ellos se encuentra Pedro, un niño que intenta recuperar el cariño de su madre mientras se ve arrastrado hacia un ambiente de robos, violencia y delincuencia. Cuando El Jaibo asesina a un joven al que considera responsable de su encierro, ambos quedan unidos por un secreto que transforma sus vidas.
Buñuel había dedicado cerca de dos años a investigar la situación de los niños abandonados y a preparar el guion junto a Luis Alcoriza. Consultó expedientes de reformatorios y recorrió barrios populares para conocer las condiciones en las que vivían sus habitantes. La película se filmó en apenas 24 días, con fotografía de Gabriel Figueroa, quien capturó una ciudad muy diferente a la que aparecía en las grandes comedias y melodramas mexicanos.
El premio de Cannes que cambió para siempre la historia de la película
La mala recepción inicial pudo haber terminado con la carrera de Los olvidados, pero unos meses después ocurrió algo inesperado. En abril de 1951, la película participó en el Festival de Cannes, donde Luis Buñuel ganó el premio a Mejor Director. El reconocimiento internacional transformó la percepción de una obra que había sido duramente cuestionada en México.
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El escritor Octavio Paz fue uno de sus principales defensores durante el festival. En aquel momento trabajaba en la Embajada de México en Francia y ayudó a promover la película entre críticos e intelectuales. Su apoyo fue importante para que la historia encontrara un público dispuesto a mirar la realidad que Buñuel había retratado.
Después de su éxito en Cannes, Los olvidados regresó a los cines mexicanos y consiguió una respuesta completamente distinta. La película permaneció más de dos meses en cartelera durante su reestreno y recibió importantes reconocimientos, incluidos varios premios Ariel. Su historia comenzó a estudiarse por la manera en que combinaba el realismo social con elementos surrealistas, especialmente en las secuencias donde Pedro sueña con su madre.
Buñuel filmó un final secreto y la UNESCO terminó reconociendo su obra
Una de las anécdotas más sorprendentes de la producción es que Buñuel llegó a filmar un final alternativo mucho más optimista. El productor Óscar Dancigers temía que la historia fuera rechazada por la censura y los sectores conservadores, por lo que se preparó una versión donde los acontecimientos tenían un desenlace más favorable para el protagonista. Aquel material permaneció guardado durante décadas y fue descubierto alrededor del cincuentenario de la película.
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El reconocimiento más importante llegó en 2003, cuando la UNESCO inscribió el negativo original de Los olvidados en el Registro Internacional de Memoria del Mundo, después de incorporarlo al registro regional de América Latina y el Caribe en 2002. El material, realizado sobre soporte de nitrato, se conserva en la Filmoteca de la UNAM y constituye uno de los documentos cinematográficos más valiosos del patrimonio mexicano.
La película también regresó al Festival de Cannes en 2019, esta vez dentro de la sección Cannes Classics. Actualmente, Los olvidados puede verse en ViX México, incluso de manera gratuita con anuncios, para quienes quieran conocer la historia que provocó tanta controversia hace más de siete décadas. Su desenlace original permanece intacto, tal como Buñuel decidió mostrarlo cuando estrenó la película en 1950.