Cuando Alien, el octavo pasajero llegó a los cines en 1979, cambió para siempre nuestra manera de imaginar el terror espacial. Ridley Scott convirtió una nave de carga en una pesadilla claustrofóbica donde siete tripulantes debían enfrentarse a una criatura desconocida. Con Sigourney Weaver, John Hurt y Veronica Cartwright entre sus protagonistas, la película demostró que una historia de ciencia ficción podía provocar tanto miedo como cualquier clásico del género.
Pero uno de sus momentos más recordados también fue aterrador para quienes lo vivieron detrás de las cámaras. Scott quería conseguir una reacción que ningún ensayo pudiera reproducir y preparó una sorpresa especialmente desagradable para sus actores. El resultado incluyó vísceras compradas en una carnicería, un mecanismo oculto debajo de una mesa y un chorro de sangre que golpeó directamente el rostro de una de las protagonistas. Lo que ocurrió después se convirtió en una de las anécdotas más famosas de Hollywood.
Ridley Scott ocultó cómo sería la escena más aterradora de 'Alien'
Todo ocurrió durante la secuencia del comedor, cuando Kane, interpretado por John Hurt, comienza a convulsionar mientras desayuna con sus compañeros de la nave Nostromo. Los tripulantes intentan ayudarlo, pero descubren horrorizados que una criatura extraterrestre está abriéndose paso a través de su pecho.
Brandywine Productions
Para conseguir el efecto, los técnicos colocaron a Hurt debajo de una mesa especialmente modificada. Su cabeza y sus hombros sobresalían junto a un torso artificial que parecía formar parte de su cuerpo. Dentro habían instalado una marioneta mecánica, tubos para expulsar sangre y vísceras animales que permitían darle una apariencia más desagradable al nacimiento de la criatura.
Los actores conocían el destino de Kane porque habían leído el guion, pero ignoraban cómo funcionaría el mecanismo y la cantidad de sangre que terminaría salpicándolos. Mientras el equipo preparaba los efectos, permanecieron durante varias horas en los camerinos. Cuando finalmente regresaron, encontraron el escenario cubierto con plásticos y a numerosos técnicos utilizando ropa protectora.
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En una entrevista de The Guardian, Scott explicó que buscaba capturar el miedo genuino de sus intérpretes. Sabía que representar una reacción de terror absoluto frente a una criatura de utilería podía resultar complicado. Por eso decidió mantener ocultos varios detalles del efecto hasta el momento de grabar.
Veronica Cartwright recibió un chorro de sangre directamente en el rostro
La escena fue preparada con cuatro cámaras que registrarían simultáneamente las reacciones del elenco. Debajo de la mesa, dos técnicos controlaban un sistema de presión encargado de expulsar la sangre. El torso falso estaba relleno con órganos animales, incluidos hígados y riñones, cuyo olor resultaba tan desagradable que algunos actores comenzaron a sentirse incómodos antes de que iniciara la grabación.
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En el primer intento, la marioneta no consiguió atravesar correctamente la camiseta de Kane. El equipo tuvo que interrumpir la filmación, cortar un poco más la tela y comenzar de nuevo. Cuando finalmente apareció la criatura, los actores se inclinaron para observarla. Fue entonces cuando un chorro de sangre golpeó directamente a Veronica Cartwright, quien interpretaba a Lambert.
La actriz recordó que le habían advertido que recibiría unas pequeñas salpicaduras, pero nadie le explicó que una de las mangueras estaba orientada hacia su cara. La sorpresa fue tan grande que retrocedió violentamente, tropezó con los muebles del comedor y terminó cayendo hacia atrás.
La escena impresionó tanto que Stanley Kubrick llamó para preguntar cómo la habían filmado
Las reacciones de los demás actores también fueron auténticas. Sigourney Weaver recordó que, durante aquellos segundos, estaba más preocupada por John Hurt que por su propia interpretación. Yaphet Kotto confesó que el equipo estaba realmente asustado y que nadie esperaba una explosión tan violenta.
El truco funcionó gracias a una combinación de efectos prácticos y materiales orgánicos. La sangre expulsada por las mangueras era sangre de utilería, mientras que las vísceras utilizadas dentro del torso procedían de animales reales. Scott recurrió a esos materiales porque las prótesis disponibles a finales de los setenta todavía tenían limitaciones para reproducir ciertas texturas.
Alien ganó el Oscar a Mejores Efectos Visuales en 1980 y terminó convirtiéndose en una de las películas más influyentes del terror y la ciencia ficción. Actualmente puede verse en Disney+ México. Casi cinco décadas después, el nacimiento del xenomorfo continúa provocando escalofríos. Y aunque el público ya conoce el truco del torso falso, las mangueras y las vísceras, hay algo que sigue siendo difícil de reproducir: la expresión de una actriz que esperaba recibir unas gotas de sangre y terminó empapada frente a cuatro cámaras.