Zombieland: Tiro de gracia
Críticas
3,0
Entretenida
Zombieland: Tiro de gracia

Las reglas no cambian en Hollywood

por Cristina Ibañez
Las reglas en Hollywood no son tan complicadas como en Zombieland, pero sí igual de absurdas. De hecho, me atrevería a asegurar que solo existe una regla: Si una película es un éxito se hace una secuela y no importa si no se conserva la esencia de la original. Pero tranquilos, hay una nueva ola -literal- de personajes y una buena dosis de comedia que rescata esta secuela, Zombieland 2: Double Tap

Columbus (Jesse Eisenberg), el solitario solitario nerd y autor de la guía básica para sobrevivr en Tierra de Zombies, ha formado una bizarra familia a lado de Wichita (Emma Stone), Tallahassee (Woody Harrelson) y Little Rock (Abigail Breslin), quienes se han establecido en un nuevo domicilio, la Casa Blanca. Su nueva residencia es perfecta para resguardarse de los zombis, los cuales ahora son más letales que hace 10 años debido a que sus habilidades como cazadores de sangre humana han evolucionado. Estos excéntricos personajes intentan pasar los días como una familia normal, pero hay algo que ni sus reglas ni su habilidad para explotar cabezas puede combatir, la adolescencia de Little Rock, quien está ansiosa por descubrir el mundo -aunque ya no quede nada- y encontrar a alguien para sobrevivr juntos al apocalipsis.

 

Tras una serie de eventos que involucran a Tallahassee como padre sobreprotector y a Columbus asfixiando a Wichita, las hermanas deciden huir nuevamente. Es aquí cuando llegan los nuevos personajes, entre ellos Maddison (Zoey Deutch) quien, de acuerdo con Tallahassee, solo ha sobrevivido al apocalipsis debido a que a los zombis no les apatece comer a alguien sin cerebro. Este nuevo personaje es quien refresca la historia y nos hace pensar que quizás no se necesite ser un experto en armas o un tipo extremadamente precavido para sobrevivir al fin del mundo. En ocasiones, lo único que se requiere es un poco de optimismo y suerte.

Los creadores de Deadpool, Rhett Reese y Paul Wernick, quienes también fueron las mentes maestras detrás de la primera entrega de Zombieland en 2009, regresan para inyectar una sobredosis de irreverencia y decenas de cabezas explotando. Pero aunque Reese y Wernick son maestros del humor negro, en esta ocasión sobreexplotaron la fórmula de comedia y violencia, dando como resultado una trama predecible y, en ocasiones, cansada. El narrador, Columbus, desde el principio nos plantea que esta es la historia de una familia, por lo que queda muy claro que, aunque veremos mucha sangre, tendremos un final feliz. 

Son las circunstancias absurdas a las que se enfrentan los personajes las que reviven la trama cuando está a punto de volverse tediosa. De acuerdo con Columbus, Zombieland es la visión más realista de un apocalipsis zombi, incluso se burla de épicas producciones como The Walking Dead y las llama irreales. Zombieland: Double Tap es una sátira de la supervivencia humana. Así que la poca semejanza con la naturaleza del hombre en medio del caos, la convierte en una historia de acción y comedia bastante digerible. 

El director, Ruben Fleischer, hizo un buen trabajo trasladando la visión que los guionistas tenían con respecto a los zombis. Reinventar a los muertos vivientes, fue un elemento que pocas veces hemos visto en una producción de humanos devorando a otros humanos. Además, recordemos que en la primera entrega de Zombieland pasa todo y nada al mismo tiempo, no existe un desarrollo de los personajes, pues solamente los vemos sumergiéndose en peligrosas pero divertidas aventuras. Lo mismo sucede en esta secuela, sin embargo, ahora no están solos, lo cual es otro acierto.

Cabe destacar que desde la primera entrega, el soundtrack siempre es la cereza del pastel durante las escenas más sangrientas e irreverentes. Aquí destacaun repertorio de grandes éxitos de "El Rey", Elvis Presley, como "Hound Dog" y "Burning Love", pero también disfrutamos de Metallica o AC/DC durante las escenas más violentas con "Master of puppets" y "Shoot To Thrill". No olvidemos que, si hay algo que les gusta a Reese y Wernick es jugar con la música -lo comprobamos en Deadpool 2 con Celine Dion interpretando "Ashes"- y esta no podía ser la excepción. Canciones como "Joy To The World" o "America, The Beautiful" adornan los momentos más cómicos.

Sí, las reglas están escritas en Hollywood. Si algo funciona hay que explotarlo. Pero esta secuela, que tardó casi en diez años en llegar, aunque no es igual de auténtica que la primera, cumple con los elementos que caracterizan a una película de comedia que se desarrolla en medio de un apocalipsis zombi. Aunque sí quisiera destcar que los últimos minutos son sin duda los mejores.
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