Los Increíbles 2
Críticas
4,0
Muy buena
Los Increíbles 2

Un cambio de roles que logra hacernos reír y reflexionar

por Tamara Cuevas

Puede que en pleno 2018 ya estemos hartos de la gastada narrativa de superhéroes. Y no es para menos, el Mundo Marvel se ha encargado de hundirnos en un pozo sin fin de secuelas, precuelas y spin-offs del que ni sus propios héroes nos han podido sacar. Sin embargo, Los Increíbles 2 es una bocanada de aire fresco en medio del hartazgo y la monotonía de esta temática.

Fue hace 14 años cuando Brad Bird (Ratatouille, Tomorrowland) nos presentó a la familia Parr - Rob, Helen, Dash, Violeta y Jack-Jack – quienes nos sacaron carcajadas o lágrimas en la primera entrega de Los increíbles (2004). Hoy regresan con más problemas que antes.  Los Increíbles 2 retoma la acción de los Parr, una familia de superhéroes que deben permanecer escondidos porque la sociedad ahora los ve como personas anormales. Será en este contexto que Helen y Rob, Mr. Increíble y Elastigirl, tomen una decisión extrema: cambiar la percepción que la sociedad tiene de ellos y liberar a todos los superhéroes que se han ocultado. 

Elastigirl es el personaje sobre el que recae toda – o casi toda – la acción, pues es ella la elegida para derrotar a Roba pantallas, el nuevo villano, mientras que a Mr. Increíble se le asigna una nueva batalla, posiblemente, más difícil de librar: hacerse cargo de la casa y los niños durante la ausencia de su esposa. Aunque este cambio de roles y responsabilidads es cada vez más común en las familias del siglo XXI, nunca antes una película de animación había abordado el tema con una comicidad tan pura y, a la vez, tan reflexiva

Es imposible saber si la historia hubiese sido distinta de no ser por el diálogo de equidad de género que cada año toma más fuerza. Aunque Brad Bird ha dicho que desde hace catorce años tenía en mente el guion para la segunda película de la saga, es muy difícil estar cien por ciento seguros de que esto sea verdad, pues sabemos que – desde siempre – el contexto social, político o histórico influye en los proyectos que se llevan a cabo en la industria fílmica y ésta, a su vez, es un reflejo de los tiempos en los que vivimos. 

La parte que no termina de convencer es el desenvolvimiento de la historia del villano. Casi desde el principio puedes intuir quién es y cómo lo derrotarán. Si bien es una película para niños, la trama debería desarrollarse por sí sola y de manera continua, sin dejarnos saber desde un principio en qué terminará todo. 

Sea como sea, es un gusto que una película de animación, que trata sobre superhéroes, llegue a grandes y a pequeños de la misma forma, logrando que se reflexione acerca del presente: sobre lo importante que es trabajar en equipo y no subestimar a una mujer; sobre la importancia de ser siempre uno mismo, y sobre luchar por convicciones propias que, con suerte, podrán repercutir en más de una persona.

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