Se filmó en locaciones de Nueva Orleans, Luisiana, de febrero a marzo de 2019.
Todo el rodaje ocurrió a lo largo de 21 días, la misma cantidad de tiempo que le llevo a Kevin Smith realizar su ópera prima, la aclamada cinta Clerks (1994)
Inicialmente, la cinta iba a empezar a filmarse en el verano de 2017. Cambiaría a agosto de 2018 y luego a noviembre del mismo año, hasta que se dio inicio al rodaje el 25 de febrero de 2019, exactamente un año después del infarto, casi fatal, que sufrió el director Kevin Smith.