El pasado que nos une
Críticas
2,0
Pasable
El pasado que nos une

Una infame telenovela con alto presupuesto

por Miguel Martínez

Las telenovelas son una parte indiscutible del bagaje cultural del mexicano. Sin ellas, quizá no tendrían sentido distintos memes y referencias que deambulan en el imaginario colectivo. Sabemos que una telenovela mexicana realizada por Televisa contiene una serie de elementos que la hacen única: poco presupuesto, drama exagerado y resoluciones a conflictos forzadas y sin sentido. Podría decirse que El pasado que nos une, séptimo largometraje de Bart Freundlich, es una telenovela digna de transmitirse en una horario estelar de algún canal mexicano, pero con alto presupuesto. 


La cinta cuenta la historia de Isabel (Michelle Williams) una mujer idealista y educada que ha dedicado los últimos años de su vida a ofrecer sus servicios para apoyar un orfanato en la India. Cuando las operaciones en la institución no funcionan del todo y los gastos económicos están a punto de provocar la bancarrota, Isabel es notificada sobre una generosa donación proveniente de una millonaria empresaria neoyorkina llamada Theresa Young  (Julianne Moore), quien ha puesto una sola condición para efectuarla: reunirse con con ella en Estados Unidos para intercambiar puntos de vista sobre el orfanato y la vida dedicada a servir. A pesar de las dudas que la rodean sobre regresar a Nueva York y reencontrarse con su pasado, Isabel no tendrá otra opción más que viajar de vuelta a su país y enfrentar sus secretos.


 



El pasado que nos une es un innecesario remake que lleva el mismo título que la cinta estrenada en 2006 y dirigida por Susanne Bier. En esta ocasión, Bart Freundlich, un director con una carrera discreta, fue el encargado de desarrollar un guión que presenta una serie de inconsistencias y situaciones forzadas que condenan a una fórmula dramática que he visto sinfín de veces: La mamá que se reencuentra con su hija después de años porque por alguna razón tuvo que separarse, la enferma terminal que tiene una fortuna y debe heredarla a alguien y secretos familiares que son dignos de una drama telenovelesco protagonizado por Victoria Ruffo.   


A pesar de contar con un elenco de lujo encabezado por Julianne Moore, Michelle Williams y Billy Crudup, Freundlich no logra encontrar un ritmo adecuado en la cinta, ni una dirección adecuada para su ensamble actoral. Llega un punto donde cada cambio de escena es un drama distinto al anterior que incluye, por supuesto, lágrimas, giros que “intentan” sorprender al espectador, pero que convierten a ésta en una historia insufrible e intrascendente.


El pasado que nos une se suma a esa larga lista de remakes que nadie solicitó, ni pidió. Aquellos que no ofrecen algo distinto en su historia y, en lugar de eso, envuelve al realizador y su elenco en una fallida cinta que formará parte de su curriculum. Quizá no pase mucho tiempo para que la veamos transmitida en la televisión mexicana anunciada como el gran drama del año. Una lástima.

 
Back to Top