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    After: En mil pedazos
    Críticas
    2,0
    Pasable
    After: En mil pedazos

    No hay mucho qué contar

    por Iván Romero

    Regresan Tessa (Josephine Langford) y Hardin (Hero Fiennes Tiffin): la pareja de jóvenes amantes que tras la apuesta del último sobre dormir con ella, la chica rompería la relación y ambos quedarían con el corazón roto… Hasta hoy. De antemano, si son fans de la franquicia literaria de Anna Todd, quizá este no sea el texto oportuno para ustedes, dado que la segunda entrega llevada al cine: After: En mil pedazos, si bien es mucho mejor que su primera parte, hay varios aspectos desafortunados en ella que destacar. En algún momento de esta reseña habrá un momento en donde señale escenarios que pueden resultar en spoiler para quienes no conozcan las novelas y pueden parar ahí, no sin antes mencionar todo lo que funciona y lo que no.

    La historia se centra un mes después de los hechos ocurridos en After: Aquí empieza todo. Tessa consigue un trabajo en una empresa como becaria y ahí conoce a Trevor Matthews (Dylan Sprouse), un profesionista bien parecido que, de cierta manera, representa todo lo que Hardin no es. Por su parte, el protagonista masculino, la está pasando mal después de haber terminado con Tessa. De pronto, una llamada a la protagonista volverá a juntarlos y a reconsiderar si vale la pena darse otra oportunidad. En el inter, la joven conoce un parte del pasado de Hardin, lo cual explica todos los miedos e inseguridades que tiene el amor de su vida.


     



    Es un tanto reiterativo acotarlo, pero sabemos que la saga After es una heredera de otras sagas como Crepúsculo y Cincuenta sombras de Grey, en las que historias de amor representadas han tenido éxito descomunal con el público adolescente, pero, sin ser puritano entre líneas, no son más que historias sobre relaciones toxicas disfrazadas de grandes romances épicos. En el caso de las dos últimas había contextos más cinematográficos; en una, grandes hombres lobo y vampiros beisbolistas corriendo a la velocidad de la luz y, en otra, mansiones, lujos y un fetiche por los juguetes sexuales, entre otras cosas. En sentido estricto, el melodrama de telenovela está presente en todas, pero en After no hay una historia digna de contar en una pantalla grande. Quizá en la programación de la cadena televisiva CW sería más apropiado, pero no hay ni un sólo valor en esta secuela –y su previa entrega – que justifique verla en una sala de cine.

    El peor error que hubo en After: Aquí empieza todo es que su directora: Jenny Gage, sustituyó los diálogos, debido a las carencias de la historia, con canciones pop cada cinco minutos para narrar la historia de Tessa y Hardin, lo cual era sumamente molesto dado que no se trataba de un musical, ni de un videoclip, pero esto último sí parecía. En After: En mil pedazos cambiaron de director y pusieron a Roger Kumble, conocido por haber estado detrás del ahora clásico noventero Cruel Intentions. Las diferencias son notorias, ya que las canciones de fondo no son tan constantes y finalmente podemos escuchar hablar a sus protagonistas, lo cual no sé si sea bueno, ya que el guion tampoco les permite demostrar talento alguno. Kumble le da más ritmo a la cinta, a pesar de no contar realmente nada diferente a lo que sucedió en la primera entrega. Hasta ahí, el cambio de director ha sido lo mejor.




    ¡ALERTA DE SPOILER A CONTINUACIÓN! La tan mencionada integración de Dylan Sprouse a la secuela como Trevor Matthews, es irrelevante. Su personaje se presumía iba a ser el que se pone en medio de Tessa y Hardin, pero esto jamás ocurre, ni tiene la fuerza necesaria como para crear una tensión en medio de la pareja. Por otro lado, nos enteramos esta vez que la madre de Hardin fue abusada sexualmente y el joven tiene terribles pesadillas y problemas con el compromiso. De ahí,surgen sus inseguridades. En cuanto a Tessa, desapareció prácticamente la historia con su madre (Selma Blair), pero un posible cliffhanger sucede cuando el padre de Tessa aparece. ¿Esto modificara en algo la trama? Al parecer sí.

    Finalmente, es innegable que After: En mil pedazos es un éxito en cines donde se ha exhibido, el filme fue enviado a Video On Demand y sus rentas y reproducciones están haciendo números positivos para la distribuidora. Sus protagonistas y Anna Todd deben estar contentos. Las siguientes dos entregas están aseguradas. No hay nada más que decir, sólo que este es un producto exclusivo para los fans de las novelas. Si no eres es persona, ni te pares por aquí.

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