En el principio solo existía el Invierno, una deidad que fragmentó su esencia para crear a la Primavera y, más tarde, al Verano y al Otoño. Como otras criaturas fallaron en continuar el ciclo, la humanidad ofreció su servicio y nacieron los Agentes de las Cuatro Estaciones, humanos elegidos para portar esos poderes. Un día, raptan a Hinagiku, la Agente de la Primavera, y el mundo queda atrapado en un invierno eterno. Años después, ella regresa y junto a su guardiana Sakura, quien la buscó sin descanso, intentan restaurar la estación perdida y rescatar el vínculo que el pasado rompió.