Max y Caroline ponen en marcha un negocio de camisetas inspiradas en el negocio de cupcakes. Lo que termina siendo una sensación entre sus clientes. Caroline comienza a salir con el director de la escuela de pastelería, el chef Nicolás, pero todo termina en desastre cuando la escuela debe cerrar por problemas financieros y tiene que volver a Francia con su esposa. Con intensión de ayudar a Max, Derek intenta que sus padres millonarios inviertan en la escuela, pero todo termina en una discusión. Oleg y Sophie por fin se casan. Y las chicas deciden renuncias a su trabajo en la pastelería para retomar su propio negocio.