La dinámica de la familia Cody cambia drásticamente a medida que la desconfianza hacia Smurf es cada vez mayor entre sus hijos. Todos los miembros deciden rebelarse antes de que el plan de acción se complique aún más, es como se forma una nueva estructura en el clan. Con sus nuevos roles, Baz y Pope toman las riendas del negocio organizando nuevos trabajos para pagar las facturas, mientras Craig y Deran, en desacuerdo de la situación, deciden ir por su cuenta. En medio de todo sigue Josh, observando la situación e intentando pasar desapercibido por su familia.