Con Baz en recuperación después del atentado y Smurf aún tras las rejas, la familia Cody debe encontrar un nuevo líder. Sin embargo, incluso desde prisión, la abuela logra controlar y manipular a todos los miembros de la familia para que elijan como guía al miembro más joven de la manada: “J”. Cuando el liderazgo recae sobre sus hombros, la estabilidad del joven se pone a prueba, dejando ver al clan muy vulnerable en una ciudad llena de enemigos. Lo que ninguno se espera es la repentina llegada de Billy, el padre de Deran, que tiene la intensión de recuperar la relación con su hijo. La desconfianza aumenta en la familia Cody.