En la última temporada, El Primer Mal regresa a Sunnydale. Este ente maligno tiene la capacidad de adoptar la apariencia de cualquier persona, siempre y cuando esta haya fallecido. Lo primero que hace es destruir a todo el Consejo de Vigilantes y los prospectos a las siguientes cazadoras. Gales es el único sobreviviente de la masacre y termina reuniendo en casa de Buffy a las elegidas que podrían ser sus sustitutas. Sin embargo, Buffy se encuentra cada vez más sola y decide confiar en Spike, quién sigue buscando la manera de recuperar su alma. Tras una aparición inesperada de Ángel, Buffy decide atacar la Boca del Infierno antes de que el Primero decida atacar.