Los métodos de investigación del comandante Renoir son ridiculizados durante un juicio en el que es llamada a testificar, sin mencionar que su preciado capitán, Antoine Dumas, la ha abandonado por un servicio policial más prestigioso. Peor aún, una de sus investigaciones la lleva de regreso al Norte, su región natal, para descubrir a su madre involucrada en una serie de asesinatos.