Annalise y sus alumnos, Connor Walsh, Michaela Pratt, Asher Millstone y Laurel Castillo, continúan lidiando con las consecuencias de la muerte de Wes. Ésta decide despedirlos para buscar un nuevo comienzo donde no pueda volver a afectarlos. Todo el equipo toma caminos diferentes; Michaela consigue un empleo en una firma de abogados exitosa; Connor rechaza la propuesta de Oliver y abandona la universidad de Middleton; y Bonnie y Laurel trabajan para la fiscalía. Mientras tanto, Frank también intenta comenzar de cero y se decide a iniciar la escuela de leyes. Por otro lado, Laurel comienza a obsesionarse en averiguar la verdad sobre lo que sucedió en la noche del incendio, y descubre que su propio padre, Jorge Castillo, está involucrado. Annalise decide tomar un caso por el bien común que termina en una demanda colectiva que la llevará a enfrentarse contra el sistema jurídico de Filadelfia.