La historia sigue a Refugio (Victoria Ruffo) cuando ella y sus tres hijos, Patricio, Edmundo e Ignacio son echados de su hogar, por azares del destino llegan a la Ciudad de México, donde inician una nueva vida. Dieciocho años después, ya se han establecido en un pequeño departamento en zona popular. Ella tiene un trabajo modesto, y aunque padece graves problemas de la vista, no cuida su salud por atender las necesidades de sus hijos. Patricio (Alejandro Nones) estudia Leyes y sueña con un futuro cómodo y próspero; Edmundo (José María Torre) estudia Medicina y es un alumno brillante aunque indisciplinado, e Ignacio (Mane de la Parra) sólo pudo terminar la secundaria porque trabaja en un taller mecánico, pues ayuda a su mamá a pagar los gastos de la casa y los estudios de sus hermanos.
Patricio se ha hecho novio de Lucero (África Zavala), hija de Julieta (Maribel Guardia), quien los hospedó cuando llegaron a la ciudad, pero al poco tiempo, la rechaza cuando conoce a Olga (Adriana Louvier), una muchacha voluble cuya fortuna lo deslumbra, lo que lo lleva a avergonzarse de su familia y a mentir sobre su origen, llegando al extremo de negar a su madre.