1986: Alemania Oriental está en quiebra, la Perestroika es real, el terrorismo azota a Europa, la crisis del SIDA se intensifica y la lucha contra el apartheid continúa. Desterrado por sus pecados en 1983, Martin Rauch se revuelca en el limbo hasta que su tía Lenora lo recluta para su nuevo plan; revela a los verdaderos inquilinos del estado comunista y los pone a ambos en peligro de muerte.