Tras la llamada telefónica de una mujer en apuros, Soler y Marchal se encuentran con un asesinato en el que todas las pruebas apuntan al amigo ciego de la víctima. En otro caso, el primer violín de la orquesta filarmónica, es encontrado apuñalado con un cuchillo de lutier. También el cadáver de un hombre vestido de templario es encontrado en la muralla de la Torre Constanza de Aigues-Mortes. Todo parece indicar que su muerte fue un desafortunado accidente, pero la autopsia revela que fue asesinado. Todo ello sumado a la educación de sus dos hijos y a su vida como divorciados.