Tras enfrentarse a sus malvados padres, los Runaways deberán aprender a sobrevivir por su propia cuenta. A la vez que intentan encontrar un lugar donde vivir, el grupo se da cuenta que la única manera de sobrepasar la situación es mantenerse juntos y cuidarse el uno al otro. Sin embargo, la confianza se pone a prueba cuando Johan recibe un mensaje misterioso por parte del Orgullo, lo que los hace sospechar que hay un espía entre ellos.