Alberto vuelve de su viaje de novios con Cristina sin saber que ahora es su cuñado, Enrique, quien controla las acciones de los Otegui. La guerra entre ambos no ha hecho más que empezar. La gestión de las galerías se convertirá en un hervidero de enfrentamientos por el poder de los almacenes , donde Patricia tiene también muchos intereses entre los que se encuentran sus escarceos amorosos con Enrique.