En su cumpleaños número trece, el príncipe Emil le dice confiesa a su padre el sueño de querer disfrutar de una adolescencia normal lejos de sus responsabilidades como el heredero del trono. A regañadientes, el rey de Buronia acepta la propuesta de que el joven viaje a Estados Unidos como estudiante de intercambio. Ahí, el príncipe es alojado por la familia Jackson, donde termina entablando una buena amistad con el Teddy, un adolescente que ama la robótica. Ambos jóvenes se enfrentarán a las situaciones incómodas de la escuela secundaria.